El profesor universitario y ensayista Félix Ovejero publicó este jueves en el diario ‘El Mundo’ un artículo que se ha hecho viral. En esta pieza, que pueden leer aquí, argumenta que sí es posible decir ‘no’ a los dos millones de secesionistas si no respetan el Estado de derecho y pone como el ejemplo el caso de George Wallace, gobernador de Alabama, cuando desafió en 1956 las leyes que prohibían la segregación racial en Estados Unidos.
¿Qué le parece el debate sobre el hecho de ‘integrar ‘a los secesionistas para conseguir una mejor ‘convivencia’?
El proyecto separatista consiste exactamente, lo dicen ellos, en acabar con la convivencia. No sé cómo se puede integrar a alguien cuyo objetivo es privarte de los derechos de ciudadanía en una parte de tu país, en convertirte en extranjero. Si, además, su procedimiento para acceder al objetivo consiste en saltarse la ley, esto es, en ni siquiera contemplar la posibilidad de que sus exigencias se conviertan en leyes que todos podamos dar por buenas, la aspiración al diálogo se vacía de todo sentido. No cabe dialogar con aquel que, por objetivo y procedimiento, te desprecia como interlocutor.
¿Sería Quim Torra el gobernador Wallace de nuestros días?
En los dos casos se afirma explícitamente la voluntad de desatender la sentencia del TC o la corte suprema. La diferencia es que Wallace, al final, se aparta, se atiene a la ley. Y, por supuesto, el coraje.
Si el separatismo catalán con el 47% de los votos ha armado la que ha armado, ¿qué haría con el 96% de los sufragios que consiguió el gobernador de Alabama?
Lo que pensaban hacer con nosotros, los catalanes respetuosos con la ley, lo dejaron claro las leyes del 6 y 7 de septiembre aprobadas en el Parlament: un estado de excepción contra la mitad de la población. En la parte escrita, privarnos de derechos de ciudadanía, que es algo más serio, incluso, que no poder matricularnos en la universidad. Si nos resistíamos, me temo que lo habitual cuando se levanta una frontera unilateralmente.
Por Sergio Fidalgo
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