
Ayer, víspera del Día de Todos los Santos, visité en el cementerio de Vandellós (Tarragona) la tumba del párroco de este pueblo vilmente asesinado por milicianos frentepopulistas en 1936. Más adelante les explicaré por qué.
En los últimos años, especialmente desde la aprobación de la nefasta Ley de Memoria Histórica de Zapatero (2007) que ahora en una nueva vuelta de tuerca totalitaria han llamado eufemísticamente Ley de Memoria Democrática, pues según mi opinión no deja de ser más que una ley de la desmemoria antidemocrática, bajo cuyo disfraz, negando en la práctica la libertad de opinión, de cátedra e investigación, intentan falsificar y ocultar determinados hechos históricos e imponer una visión oficial y obligatoria de la historia; se han ido retirando o demolido todos los símbolos considerados franquistas.
El gobierno socialcomunista de Sánchez, con el apoyo de separatistas y bilduetarras, durante meses, tuvieron como una de sus prioridades la exhumación de Franco del Valle de los Caídos, que al final retransmitieron en directo con todo lujo de medios y detalles. Ahora han querido hacer lo mismo con los restos de José Antonio Primo de Rivera, aunque la familia se ha anticipado para intentar evitar, al menos, el espectáculo. Y han solicitado la exhumación del general Queipo de Llano de la capilla de la Macarena en Sevilla.
También se está procediendo a reinterpretar diversas tumbas de los cementerios, al considerar que contienen simbología de exaltación franquista. Con tal fin en Cataluña se ha elaborado un censo de simbología franquista publicado por el llamado Memorial Democràtic, una institución de la Generalidad de Cataluña que tiene por misión según dicen: la recuperación, conmemoración y fomento de la memoria democrática en Cataluña (1931-1980).

Tal es el reciente caso de la tumba del sacerdote mosén Juan Vinaixa Reverté vilmente asesinado por milicianos del Front Popular en Tivissa el 10 agosto de 1936, que está propuesto además, para ser beatificado por el obispado de Tortosa. Su tumba, a la entrada del cementerio de Vandellòs (Tarragona), fue a finales de enero reinterpretada por que en ella puede leerse la siguiente inscripción: «D. Juan Vinaixa / Parroco De Esta / VILLA / Mártir Por Dios / Y Por España / 10 agosto 1936 / R.I.P.». Por tal motivo el Ayuntamiento de Vandellòs y Hospitalet de l’Infant (Tarragona) gobernado por PSC y Cs, acordaron hace unos meses colocar delante de la citada tumba una ridícula placa explicativa con la que se pretende desvirtuar y manipular la historia, pues el dicha placa se dice lo siguiente: «En aquesta tomba van ser enterrades víctimes de la violència social que es va produir a causa de l’esfondrament de les institucions democràtiques el juliol del 1936».
«Aquesta desfeta va ser conseqüència del cop d’estat contra la Segona República i de l’esclat posterior de la Guerra Civil (1936-1939). Aquesta làpida conté simbologia d’exaltació de la dictadura de Franco, que va utilitzar les víctimes d’aquesta violència amb finalitats propagandístiques i les va convertir en “màrtirs” de l’Espanya franquista».
Reinterpretadores de la historia: mosén Juan Vinaixa fue una buena persona, fue un sacerdote que en sus 26 años como párroco en el pueblo, hasta que fue asesinado, no hizo más que el bien, trabajando incansablemente por mejorar las condiciones de vida de los vandellossencs. Cosa que no explican ustedes en su placa, tampoco explican por qué razón fue vilmente asesinado por milicianos del Front Popular. Sí “reinterpretadores”, fue mártir por ser cristiano y no querer renunciar a su fe y por sentirse español.
Están ustedes en su cruzada para imponer su visión de la historia, en su ardua tarea por borrar el pasado (para controlar el futuro que diría Orwell) incluso han hecho desaparecer unas pequeñas placas metálicas existentes junto al portal de muchos edificios, construidos durante los años 50 y 60, donde podía leerse la terrorífica inscripción de “Ministerio de la Vivienda, Edificio construido al amparo del régimen de Viviendas de Protección Oficial”.
Por otro lado podemos ver como no cesan de inaugurarse, con patrocinio oficial, monumentos y espacios llamados “Espais de Memòria del Memorial Democràtic”, así como no hay ciudad o pueblo en Cataluña donde no hayan dedicado una avenida, calle o plaza a un personaje tan controvertido y siniestro como Lluís Companys, al que han convertido en un mito, un héroe y un mártir. En Tarragona se realizan, además, cada año homenajes a los represaliados por el franquismo y visitas guiadas a los llamados “Espais de la repressió franquista a Tarragona”, con apoyo y patrocinio municipal, para denunciar exclusivamente la represión franquista ocultando las atrocidades cometidas por el Front Popular.
Así pues, hoy son ya varias generaciones a las que les resulta inconcebible asumir que pudo existir una violencia represiva más allá de la ejercida por el franquismo. Cuando, la represión y el terror que se vivió en la retaguardia del Front Popular en Cataluña, fue como introducirse en un agujero negro donde se cometieron todo tipo de atrocidades, que ustedes ocultan o manipulan.
Pues bien, como alguien escribió: «Los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla».
Salvador Caamaño Morado
NOTA DE LA REDACCIÓN DE ELCATALÁN: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















