
La escalada verbal del sector más radical del secesionismo conservador, encarnado en personajes como Quim Torra, Carles Puigdemont o Pilar Rahola, sigue destruyendo la convivencia entre los dos sectores que componen la sociedad catalana.
Las barbaridades con las que nos obsequian, sus desplantes y sus ataques a nuestros sistema democrático, no solo salen gratis dentro del secesionismo, sino que además se premian.
Recordemos que Quim Torra, autor de varios artículos periodísticos y tuits de un evidente aroma supremacista, es el actual presidente de la Generalitat. Y a pesar de sus continuas salidas de tono, ahí sigue en su puesto, cobrando cada mes del dinero de todos los catalanes.
Por no hablar de los generosos honorarios de Pilar Rahola por parte de la televisión pública. O los costes ‘ocultos’ que el chiringuito de Carles Puigdemont supone a las arcas públicas catalanas, de una manera u otra.
Mientras el secesionismo no calme su incontinencia declarativa, será imposible rebajar la tensión política en Cataluña. Y no lo va a hacer mientras cobren sus generosos estipendios a costa de todos.
Comentario editorial de elCatalán.es
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

















