
La sorpresa ha saltado en Badalona, la cuarta ciudad en número de habitantes en Cataluña, y Xavier García Albiol (PP) ha sido escogido alcalde contra pronóstico, cuando todo parecía hecho para que la cabeza de lista de la CUP, Dolors Sabater, recuperara la vara de mando dos años después de la moción de censura que la desalojó del poder.
Durante la jornada del lunes se cerró un pacto entre el PSC y Guanyem-CUP, la formación de Sabater, para repartirse la alcaldía durante los tres años que restan de legislatura. Dieciocho meses para la ‘cupera’, que sería la primera en ejercer el cargo y los dieciocho restantes para Rubén Guijarro, el candidato socialista.
Este acuerdo tenía el visto bueno de JxCAT, Comunes y ERC, lo que les daba una mayoría de dieciséis regidores sobre los 27 que tiene el pleno. Este hecho era importante porque no bastaba con conseguir más votos que los 11 que tiene Albiol.
Era imprescindible que la candidata consensuada, en este caso Sabater, consiguiera la mayoría absoluta, fijada en 14 escaños. De lo contrarío, según la legislación vigente Albiol, que fue el candidato más votado en las últimas elecciones municipales, sería alcalde.
Esta mañana se reunieron los partidos anti-Albiol para rubricar el acuerdo. Y Guanyem se descolgó a última hora con que querían la alcaldía dos años, y uno para el PSC. El argumento era que los socialistas ya habían detentado este cargo durante doce meses desde las municipales celebradas en mayo de 2019.
El acuerdo se rompió y en el pleno municipal se presentaron tres candidatos a la alcaldía: Albiol, Sabater y el socialista Rubén Guijarro. Este último era la mano derecha de Álex Pastor, el anterior edil de la ciudad que tuvo que dimitir tras ser detenido por los Mossos d’Esquadra por saltarse el confinamiento y conducir con síntomas de embriaguez.
JxCAT, ERC y Comunes reprocharon a Sabater su actitud, pero la acabaron votando en el pleno. Los socialistas resistieron, no apoyaron a la candidata cupera y dieron soporte a Guijarro y permitieron que Albiol, como cabeza de lista del partido más votado, fuera alcalde.
El PSC ha sido un auténtico hervidero en las últimas veinticuatro horas. Un buen número de cuadros medios llamaron a los principales líderes del partido, como Miquel Iceta, para mostrar su malestar con el pacto con Sabater, dado que lo consideraban un grave error. Históricos de esta formación como Joan Ferran, Caterina Mieras, Joaquim Coll, Álex Ramos, Bernardo Fernández o Gabriel Colomé mostraron en público su malestar.
Resumiendo: si Sabater no hubiera querido jugar al límite hasta el último momento, hoy sería alcaldesa. Al intentar forzar a los socialistas a un pacto que rozaba la humillación las presiones internas impidieron que Guijarro, como sí hicieron los otros partidos que firmaron el pacto, apoyara a la candidata ‘cupera’. Albiol consiguió 11 votos (PP), Sabater sumó 10 (Guanyem, Comunes, ERC y JxCAT) y Guijarro se quedó con los seis del PSC.
La actitud de buena parte del socialismo catalán en el culebrón badalonés no ha sido muy heroica, pero cuando las cosas empiezan mal, y al final se obra correctamente, hay que reconocerlo. Ayer decía en un artículo que el PSC no podía poner al frente de una ciudad de voto mayoritario constitucionalista como Badalona a una fanática secesionista como Dolors Sabater. No lo ha hecho, y hay que aplaudirlo.
Sergio Fidalgo
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