
Toni Soler es un empresario que se ha hecho rico gracias a TV3. Y ha sido uno de los que ha moldeado a la televisión de la Generalitat para convertirla en lo que es actualmente: una herramienta de propaganda secesionista que se dedica a ofender a más de la mitad de los catalanes.
Es un caso único en el mundo: millones de catalanes sufragamos una televisión que nos insulta cada día y a todas aseguras. Que asegura que España no es un país democrático en el que hay «presos políticos» y «exiliados».
Y que cuenta con personajes que, bien en antena o bien en sus redes sociales, llaman «puta» a Inés Arrimadas; «racista» y «ultra» a Pablo Casado; «fascista» a Jordi Cañas; «burbujita bailarina» que es como «un pedo en la bañera» a Miquel Iceta; «hijos de puta» a los que apoyan a Manuel Valls; «puta» a España o «analfabetos integrales» a la gente de Ciudadanos. Y estos son solo unos pocos ejemplos de las ocurrencias de los miembros de la factoría de Toni Soler.
La productora de Soler ha facturado docenas de millones de euros a la televisión pública en los últimos años (67 millones entre 2010 y 2017), todo ello para dar de comer a algunos de los personajes que más han insultado a las personalidades políticas y sociales que representan a los millones catalanes que no son secesionistas.
Toni Albá se ha hecho famoso gracias a los programas de Soler. Y el reguero de insultos que ha vertido sobre políticos como Inés Arrimadas o Miquel Iceta le incapacitarían para cobrar dinero público en ninguna televisión de una democracia occidental.
Jair Domínguez es otro producto de la factoría Soler que no cesa de atacar e insultar a todo lo que huela a España. Y el mismo Toni Soler se ha cubierto de oprobio (una vez más) al reírse de cómo Enric Millo le donó un riñón a su mujer.
Bien en antena, bien en sus redes sociales, estos personajes de la factoría de Toni Soler destilan mal rollo. No buscan la risa, buscan denigrar, ofender, machacar y recordar a los discrepantes que hay una apisonadora moral dispuesta a destrozar a todo aquél que se oponga al secesionismo.
Recordemos la mágica frase de Òscar Andreu en uno de los programas de Toni Soler: “Es la marca España, exportando mierda y destrucción desde 1540”. Queda claro que lo que les molesta en Cataluña es que haya ciudadanos que se sientan españoles. Y en ello están, en atacarlos e insultarlos desde los platós de Polònia o Està passant. Cobrando del dinero de los impuestos de los que son machacados. El verdugo cobrando del ajusticiado. Esta es la Cataluña de Junts per Catalunya, ERC y la CUP.
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