Comentario Editorial:
La Generalitat lanzó toneladas de lodo durante la celebración de un acto a los deportados republicanos durante el nazismo. Porque hablar de «presos políticos» en un homenaje a las víctimas de la barbarie más grande de la humanidad es indecente.
La ministra de Justicia, Dolores Delgado, abandonó el acto cuando la directora general de Memoria Democrática de la Generalitat, Gemma Domènech, calificó de «presos políticos» a los miembros del Gobierno catalán en prisión preventiva.
Delgado devolvió la dignidad a un acto que el gobierno autonómico catalán había mancillado con su sectarismo.
La Generalitat hace años que se ha convertido en un gobierno sectario, que va de indecencia en indecencia. Usar un acto en un campo de concentración en memoria de los más de 8.000 víctimas españolas del nazismo demuestra, una vez más, su bajeza.
El gobierno de Torra ha demostrado que no respeta nada, ni a nadie. Sus miembros no son dignos de representar a todos los catalanes. No les importa premiar con el máximo galardón de la Generalitat a personajes intolerantes como Núria de Gispert, ni usar la máxima tragedia de la humanidad, las víctimas del nazismo, para su propaganda partidista.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















