La falsedad de la “revolución de las sonrisas”

Los propagandistas separatistas han asegurado desde el primer momento que su proyecto excluyente es “democrático”, “cívico” e “integrador”, y lo bautizaron, en un ejercicio de cinismo, como “la revolución de las sonrisas”. Nunca fue así, pero quisieron convencer al mundo que las demostraciones norcoreanas de centenares de miles de ciudadanos uniformados con la misma camiseta eran un ejercicio de libertad y de tolerancia, cuando lo que buscaban era excluir a la mayoría de los catalanes que abominan del separatismo.

Pero su discurso falso ya no se aguanta más. La “revolución de las sonrisas” se ha transformado en la “revolución de los escraches” para intentar amedrentar a los catalanes constitucionalistas que defienden la buena convivencia con el resto de compatriotas del resto de España. La imagen de un comando de radicales ocupando la sede central del PP catalán es la auténtica cara del secesionismo. O la de las agresiones en la Universitat Autònoma a los jóvenes de Societat Civil Catalana. O las amenazas de Llach a los funcionarios. O el ataque nocturno y con alevosía a las sedes de los otros partidos constitucionalistas.

Por suerte, ni los catalanes que luchamos por mantener vivo el proyecto español en nuestra comunidad autónoma, ni los partidos que nos representan, ni la prensa que sigue apoyando nuestros esfuerzos, nos rendimos. Es la mejor esperanza para garantizar que, al final, se impondrá la sensatez y ganará la convivencia.


Si quiere colaborar para que elCatalán.es sea un diario digital que defienda a la Cataluña real, aquí tiene la información de la campaña de crowdfunding.


ElCatalán.es ha iniciado una campaña de crowdfunding para editar un libro dedicado a analizar y denunciar el adoctrinamiento escolar en los centros educativos en Cataluña. Los interesados en ayudar económicamente para poder sacar adelante este proyecto pueden hacerlo en este enlace.

Los partidos secesionistas han decidido que las escuelas catalanas no han de ser centros de educación, sino de adoctrinamiento escolar, en el que crear futuros votantes de la República catalana que ansían crear. Para eso no dudan en intentar utilizar las aulas para sus fines.

Este libro hablará con profesores, padres de alumnos y miembros de entidades cívicas constitucionalistas para denunciar la manipulación de la Generalitat en el ámbito escolar.

no recibe subvenciones de la Generalitat de Catalunya.
Si quieres leer nuestras noticias necesitamos tu apoyo.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo