La ex Convergència vuelve al “peix al cove”

 

La antigua Convergència pujolista vuelve al juego de las dos caras: en Barcelona un radical Carles Puigdemont amenaza cada día al “Estado” con declaraciones de alto voltaje y desafíos continuos, mientras que en Madrid, otro Carles, en este caso Campuzano, intenta suavizar las relaciones con el Gobierno de la Nación. Es la versión 2.0 del “Peix al Cove” que el ex Honorable practicó con notable éxito durante más de dos décadas.

Manel Manchón revela en Economía Digital el porqué la antigua CDC se abstuvo en la votación del decreto de la estiba del Gobierno central, lo que permitió su aprobación. No fue para hacer un servicio al país, evitando las posibles sanciones de la Unión Europea, sino para “salvar” 200 puestos de trabajo “blindando una práctica que los estibadores habían logrado consolidar en el Puerto de Barcelona”.

Esta práctica consiste en que “los trabajadores de la estiba tienen y seguirán teniendo el control de los coches que suben a los barcos, para ser transportados”.

no recibe subvenciones de la Generalitat de Catalunya ni de otros organismos públicos.
Si quieres leer nuestras noticias necesitamos tu apoyo.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo