Hay que cerrar TV3 lo antes posible, cuando en la Generalitat haya un gobierno que decida que lo de dividir a los catalanes en dos comunidades no tiene sentido, y que marginar a millones de ciudadanos por no ser independentistas es intolerable.
Y al día siguiente sería el momento de construir una nueva televisión pública en Cataluña no sectaria, que no sea ni nacionalista, ni antinacionalista, que solo sea un servicio público. Pero la actual TV3 no puede ser esa televisión, porque se ha convertido en un pozo de propaganda partidista.
La nueva televisión pública catalana no ha de ser un comedero para empresarios ‘amigos’, ha de tener informativos fiables y de calidad. Y, sobre todo, no ha de querer pastorear a ningún ‘rebaño’, sino informar a unos ciudadanos conscientes de sus derechos y obligaciones. Vamos, justo lo contrario de lo que es TV3.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















