
Antonio Francisco Ordóñez, el miembro de Asamblea Social de la Izquierda de Cataluña (ASEC-ASIC) que abroncó al ex president ante la tumba de Machado, relata los hechos.
¿Qué fue lo que sucedió?
El colectivo Juan de Mairena había organizado un viaje a Colliure, al que nos unimos amigos de este grupo, como mi esposa y yo mismo. Una vez en la localidad francesa, estuvimos en la casa de Machado y finalmente llegamos al cementerio donde está enterrado. Y al llegar a la tumba, observamos que al lado de la bandera republicana había una estelada. Nos quedamos alucinados.
¿Y entonces?
Entonces una señora, seguramente amiga de algún miembro de este colectivo, quitó la bandera y la arrojó a un hueco situado justo detrás de la lápida de la tumba de Machado. Observamos que había independentistas y les dijimos que no tenía ningún sentido que estuvieran por allí. Entonces nos dirigimos al nicho que originalmente albergó los restos de Machado, situado a cien metros de allí. Y nos siguieron algunos independentistas.
¿Ocurrió algo?
No. Estuvimos junto al nicho unos cinco minutos y volvimos sobre nuestros pasos. Y por curiosidad, regresé a la tumba por si habían vuelto a poner la estelada. Afortunadamente, uno de los nuestros se la había quedado. El caso es que al volver me encuentro a Puigdemont.
¿Y?
Caí en la cuenta de que los independentistas habían colocado la estelada para que luego la encontrase Puigdemont, al visitar la tumba. Y entonces hacerse la foto con él.

¿Qué le dijo exactamente al ex-president?
Me dirigí en catalán y le dije: “¿Qué haces aquí? Veo que no entiendes el sentido de lo que es Antonio Machado. Os estáis cargando Cataluña”. Y como su presencia la sentí como un ultraje, añadí: “Iros de aquí”.
¿Qué le contestó Puigdemont?
Me dijo algo así como “yo sí que lo entiendo” y “vengo aquí hace mucho tiempo”.
¿Hubo algún momento de tensión?
Se interpuso un guardaespaldas y me conminó a que me fuera. A lo que le respondí que no me tocara, porque no tenía por qué tocarme. Acto seguido, nos fuimos.
¿Cómo acabó todo?
Entonces vinieron bastantes más independentistas, que acompañaban a Puigdemont. Le jaleaban gritando: “Puigdemont, president”, a lo que yo respondí: “Puigdemont, a presó”.
¿Te sentiste ultrajado?
Sí, totalmente. Todos los que creemos que lo mejor para España es una república federal, que nos conducirá a una sociedad más moderna e igualitaria, no podíamos por menos que sentirnos ultrajados.
¿Crees que todo esto es un intento por parte de los independentistas de apropiarse de la memoria de Machado, de lo que significa?
Sin duda. Ellos quieren apropiarse de todo lo que les interesa de lo español, pero a la vez mancillar todo lo bueno que tiene España. Y ellos mismos se contradicen: por un lado rinden tributo a Machado, pero por otra parte lo critican abiertamente llamándole “españolista”. Es una vergüenza y un ultraje. Quieren dar legitimidad a una república fantasmagórica, que no existe, utilizando para ello la memoria histórica de una república que sí existió, y que muchos queremos recuperar.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















