Entrevista a Fernando Sánchez Costa: “Los catalanes constitucionalistas no podemos volver a ser moneda de cambio”

Fernando Sánchez Costa, en la sede de Sociedad Civil Catalana. / Óscar Benítez

Historiador y exdiputado del Partido Popular, Fernando Sánchez Costa (Barcelona, 1984) es presidente de la entidad constitucionalista más relevante de Cataluña: Sociedad Civil Catalana (SCC). Tal y como explica a El Catalán, Sánchez Costa se muestra partidario del diálogo político, pero siempre que se produzca dentro del marco democrático y no desatienda las demandas de los catalanes no nacionalistas, ahora “visibilizados y empoderados”.

Pese a que practicamente ninguna democracia contempla el derecho de autodeterminación, para muchos catalanes supone una aspiración irrenunciable. ¿Cómo les convencería de lo contrario?

Cualquier persona con un mínimo de formación política sabe que Cataluña no tiene derecho legal a la autodeterminación. Dicho derecho no se contempla en la Constitución española, ni en el sistema político europeo, ni en los tratados internacionales. Además, es importante recordar que Cataluña se determina a sí misma constantemente, pues goza de amplísimas competencias en múltiples ámbitos. Lo que pasa es que esa determinación no es absoluta: está delimitada por las leyes catalanas, españolas y europeas. De hecho, tampoco España decide todo sobre su futuro. Sus decisiones también están sometidas a restricciones.

Así, se trata de un debate falso, simplificado. Lo único que consigue es enrarecer la convivencia en Cataluña y malbaratar sus enormes oportunidades económicas —recordemos que somos puerta de Europa y puente con América—. Per por culpa del procés, hemos tirado a la papelera una década del siglo XXI.

El nacionalismo y parte de la izquierda siguen defendiendo que la inmersión lingüística en catalán es la única garantía de “cohesión social” en Cataluña. ¿Es así?

Ese es un mantra sin ninguna base científica —más bien al contrario—. En SCC, queremos dar voz a esa mayoría de catalanes que desea seguir vinculada a España y que ha sido silenciada durante decenios. En aras de atender sus derechos, reclamamos la normalización del español en la vida pública catalana, tanto en la escuela como en las instituciones.

En su momento, se llevó a cabo una normalización del catalán en los espacios institucionales y escolares. Esto tenía sentido porque la lengua catalana había sido discriminada durante décadas. Sin embargo, ahora corresponde normalizar la lengua de nuestro país y del 55% de catalanes. Debe ser normal en la escuela lo que es normal en la calle. El castellano no puede seguir siendo tratado como una lengua extranjera. Además, el 90% de catalanes, cuando se les pregunta, está a favor de una educación trilingüe, que solo puede enriquecernos. Por lo demás, prueba de que la inmersión ya no se sostiene, es que el Govern ha dejado de utilizar el término en su comunicación pública.

El libro de estilo de TV3 indica que los informativos deben presentar la información “con imparcialidad y sin tomar partido por ninguna opción”. ¿Lo están cumpliendo?

Los medios públicos catalanes han sido el gran motor del procés independentista. No tanto por el contenido, sino por la agenda, que han estado marcando durante seis años. Estos medios han colocado el foco de manera permanente en el procés. De esta forma, otros asuntos, también problemáticos y candentes, han quedado diluidos. Es el momento de que el periodismo, en Cataluña y en el resto de España, preste también atención a otros problemas.

Asimismo, es impresentable que presentadores destacados de TV3, que cobran sueldos millonarios pagados por todos los catalanes, se hayan dedicado a insultar a la mitad de la población con comentarios políticos denigrantes.

La Generalitat retirará del Palau las pinturas sobre la historia de España. Según los expertos del Govern, se tratan de cuadros “ideológicamente muy connotados” que ocultan otros de mayor valía artística. ¿Le parece una explicación creíble?

En este caso, el sectarismo y el radicalismo de los actuales líderes del procés les lleva a actuar como talibanes. Esto es, a destruir obras de arte porque no se adecuan a sus preferencias ideológicas. Es un buen ejemplo de ese fraude independentista que consiste en negar la evidencia. ¿Por qué molestan esos cuadros? Porque demuestran la implicación de Cataluña en la historia de España. Algo que pretende negarse en el discurso público y en la escuela, donde se presenta siempre a España como un fenómeno ajeno, lejano e impuesto. Sin embargo España tiene un acento catalán clarísimo. Solo hace falta caminar por las calles del Ensanche y ver los nombres de los catalanes ilustres que, al tiempo que contribuyeron al resurgimiento cultural catalán, fueron decisivos en la configuración de la España contemporánea.

España nos puede gustar más o menos, pero en buena medida es una proyección de los ideales defendidos por el catalanismo clásico. Los grandes ideales del noucentisme se plasmaron en la Constitución del 78: pluralismo territorial, lingüístico, etcétera. Siendo así, dejemos de jugar con la historia y los sentimientos de los ciudadanos. Es tanto lo que nos une que una ruptura solo puede generar desgarros muy profundos.

La reciente agresión a un motorista por parte de los CDR apenas levantó reacciones de condena entra la clase política. ¿Estamos normalizando este tipo de episodios?

Ciertamente, se está normalizando el acoso y la violencia. Y es responsabilidad de todos no permitirlo. Es llamativo que una de las regiones más ricas y prósperas de Europa haya asumido el discurso antisistema de la CUP, que ha colonizado a Convergència y a la Generalitat. Todo ello lo acabaremos pagando, porque el procés es sinónimo de decadencia. El otro día, por ejemplo, una persona me contaba que, cada vez que cortaban una carretera, su empresa sufría y perdía dinero. Las cifras indican que el atractivo de Barcelona como localización empresarial se ha desplomado en esta última década ligada al procés. Sin contar todas las empresas que se han ido. No podemos permitir que los antisistema, los burgueses que juegan al anarquismo, nos conduzcan a todos al desastre.

¿Y por qué dicho deterioro económico no menoscaba el apoyo a la secesión?

Se explica porque el procés es, ante todo, una causa emocional. Una adscripción a una familia ideológica que, sin importar lo que esta haga, se mantiene inquebrantable. Así se entiende que, pese a todo lo ocurrido, el voto a los partidos separatistas en el Parlament se mantenga estable en un 47%.

Estas circunstancias nos indican, sin embargo, la estrategia que debe seguirse para superar el procés. Por un lado, evidentemente, debemos profundizar en la aplicación de la ley democrática. Pero, por otro, debemos generar un clima que reduzca el bloqueo emocional de la población para poder mirar hacia delante. Así, es necesario cambiar la ley electoral catalana, que sobrerrepresenta las zonas soberanistas e impide la alternancia política en Cataluña. Pero también lanzar un mensaje de esperanza: si promovemos un cambio cultural en Cataluña, el cambio político también se producirá. Los partidos políticos son importantes, pero a veces tenemos una visión demasiado mesiánica de su papel. El cambio solo llegará si el conjunto de catalanes y españoles constitucionalistas —que somos la mayoría— está dispuesto a implicarse en superar esta etapa tan tóxica. No podemos seguir externalizando la responsabilidad de los ciudadanos.

Tanto PSC como comunes han respaldado el desalojo de la Jefatura de Policía de Via Laietana propuesto por ERC. ¿Es una medida oportuna?

Yo soy consciente de las resonancias históricas que para parte de la izquierda tiene la comisaria de Via Laietana. Pero desde SCC consideramos que se trata de una medida inoportuna y equivocada. Ahora que la policía está siendo acosada —en un clima de tensión que no se vivía desde hace décadas en Cataluña—, lo principal es estar al lado de los que defienden nuestras libertades. Porque los que se manifiestan frente a esta comisaría no lo están haciendo frente a los grises, sino ante los que defienden la libertad y la legalidad. Así lo entendemos en nuestra organización, que estuvo visitando dicha Jefatura en muestra de solidaridad y afecto.

El PSC se ha reafirmado en su voluntad de que España sea considerada “plurinacional”. ¿Es la llamada plurinacionalidad una buena idea?

Dentro de SCC, existen opiniones diversas al respecto. En cualquier caso, lo que nos parece importante es que se garantice la soberanía nacional de España y su pluralidad interna. También que cualquier dinámica política que se adopte no la paguemos en el futuro los constitucionalistas de las comunidades históricas. Los constitucionalistas catalanes no podemos volver a ser moneda de cambio.

Particularmente, lo que más me preocupa de la plurinacionalidad es que, a costa de reconocer la diversidad interna de España, se acabe negando la diversidad interna de Cataluña o del País Vasco. Que se establezca que en Cataluña hay una cultura nacional propia y que, por tanto, todos debemos hablar en una misma lengua y tener los mismos sentimientos. Y que no se reconozca también esa diversidad profunda existente en Cataluña desde hace siglos y que constituye nuestra verdadera identidad. De hecho, los principales déficits en cuanto a diversidad se producen en las instituciones catalanas, que se niegan a reconocerla en la escuela, en la cartelería y en el discurso público. Estas prácticas son las que de que ningún modo podemos permitir que se consoliden.

La apuesta de Sánchez e Iglesias en Cataluña es “diálogo dentro de la ley”. Pero, ¿en qué condiciones debería producirse dicho diálogo?

Dialogo dentro de la ley es lo que siempre ha defendido SCC desde el año 2014. Pero ese diálogo no puede volver a ser exclusivamente una negociación entre las élites de Madrid y las élites nacionalistas catalanas. Ni aceptar mansamente el diktat del nacionalismo. Debe ser un diálogo amplio que, por primera vez en 40 años, incorpore también el sentido y las propuestas de los constitucionalistas catalanes.Tras el procés, nos hemos visibilizado y empoderado, y no estamos dispuestos a aceptar nuevos Majestics.

Para que se tenga en cuenta a la mitad de la población no nacionalista, SCC ha puesto sobre la mesa una serie de grandes demandas. Entre ellas, figura la reforma de la ley electoral, la normalización del español en la vida pública, la despolitización de los Mossos y los medios de comunicación, la neutralidad del espacio público o una auditoria del procés para conocer en que se ha gastado nuestro dinero los últimos años. ¿No quería Torra hablar? Bueno, pues hablemos. Queremos que Torra nos escuche y que, por una vez, haga un esfuerzo por persuadir a los catalanes que hemos desconectado. Solo que, en nuestro caso, no de España, sino del gobierno de la Generalitat.

Por Óscar Benítez

Twitter: @Oscar_Benitez_


‘Equidistantes exquisitos’ es el último libro de Antonio Robles, un ensayo que constituye, en palabras del economista Félix Ovejero, “un inventario del paisaje humano que allanó el camino a la locura nacionalista”. Cuenta con un prólogo del dramaturgo Albert Boadella. El PVP del libro es de 17 euros. Si desean pagar por tarjeta o paypal pueden hacerlo en este enlace del módulo de pago. Sigan los siguientes pasos: Pongan en el recuadro en blanco ("donaré”) el importe correspondiente al número de ejemplares que deseen (17 euros, si quieren uno; 34 euros, si quieren dos, y así sucesivamente). Pongan solo el número, no pongan la palabra “euros”. Sin añadir nada más hagan clic en el botón "donar". A continuación, le saldrá otra pantalla en la que le pedirán datos y pongan en el recuadro "información adicional" la siguiente información: "Libro Robles" y su dirección, código postal y un correo electrónico válido. Ha de escoger si quiere pagar por tarjeta de crédito o por paypal. Y luego dele a "realizar el pedido". Otra forma de adquirir el libro es escribiendo un correo a [email protected] y se les informará de otras formas de pago. El libro tardará unos 15 días, debido a la reducción del servicio de Correos. Si tienen dudas escriban al correo antes indicado.

no recibe subvenciones de la Generalitat de Catalunya.
Si quieres leer nuestras noticias necesitamos tu apoyo.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Información básica sobre Protección de Datos

  • Responsable: SERGIO FIDALGO.
  • Fin del tratamiento: Mantener una relación comercial y el envío de comunicaciones sobre nuestros productos y servicios.
  • Legitimación: El consentimiento del usuario.
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros, salvo por una obligación legal.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional.
  • Contacto: [email protected].
  • Información adicional: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en Política de Privacidad.