El RCD Espanyol ya ha activado el modo de recuperación para afrontar su próximo compromiso liguero frente al Deportivo Alavés. Tras la frustración vivida en Valencia por la polémica decisión de Hernández Hernández, el mensaje del vestuario ha sido unánime: centrar todas las energías en el juego para evitar que los factores externos vuelvan a condicionar el resultado. Los de Manolo González quieren aprovechar la inercia competitiva de la segunda parte en Mestalla para reencontrarse con el triunfo.
La plantilla perica asume este duelo como una oportunidad vital para hacer valer la mejoría futbolística mostrada en las últimas jornadas. Con el estreno goleador de Ramon Terrats y la solidez de Urko González de Zárate en el centro del campo, el equipo confía en su capacidad para superar a un rival directo. El objetivo prioritario durante la semana de entrenamientos es corregir la falta de contundencia en las áreas que penalizó al bloque en su visita a tierras valencianas.
La consigna desde el vestuario es clara y directa: mirar hacia adelante. A pesar de los tres errores arbitrales acumulados en los últimos dos partidos, los jugadores prefieren transformar ese sentimiento de injusticia en intensidad sobre el césped. El apoyo de la afición será fundamental para sumar tres puntos clave que permitan escalar posiciones en la tabla y dejar atrás definitivamente los incidentes de las pasadas jornadas.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















