Derrumbemos su ‘Polònia’ para construir la ‘Tabarnia’ de todos (o las disculpas de ‘mierda’ de Toni Soler)

Imagen en la cabecera del perfil de twttter de Toni Soler

Toni Soler es uno de los empresarios audiovisuales que más programas ha colocado en la televisión autonómica catalana en los últimos años (Polònia, Crackòvia, Està passant…). Es uno de esos patriotas de ‘butxaca’ [de bolsillo], que se ha hecho millonario a costa de servir al poder nacionalista, primero, y secesionista en la actualidad. Una de sus empresas, Minoria Absoluta, facturó, según el diario El País, 65 millones de euros a TV3 durante el periodo 2005-2016.

Toni Soler forma parte de la “construcción nacional de los medios de comunicación”, un eufemismo de “vamos a comer el tarro a los catalanes con el separatismo a costa del dinero público”. Siempre bien regado de dinero público.

Va de ‘enfant terrible’ y de hombre que dice las verdades, e ilustra su perfil de twitter con un grafitti con la inscripción “A la mierda!”. Por supuesto nunca dirá “las verdades” que le puedan costar el chollo que tiene desde hace más de una década con los rectores de la televisión pública catalana. Solo suelta las “verdades” que convienen a sus amos. Y el plumero se le va hasta cuando se “disculpa” por alguna de sus frecuentes pasadas de frenada.

El viernes, en su cuenta personal de twitter, Toni Soler planteaba una pregunta retórica en la que presuntamente expresa su deseo que un trailer “atropelle sucesivamente” a todos los miembros del “Supremo” y, de manera irónica, duda si este deseo “es un delito de odio”.

El texto íntegro, traducido al castellano, es el siguiente: “¿Desear que un trailer atropelle sucesivamente a todos los miembros del Supremo es delito de odio?”.

Este tuit provocó un considerable revuelo, y Soler decidió ‘disculparse’ con el siguiente mensaje en su cuenta personal de esta red social: “Mil disculpas. No quiero que ningún juez sea atropellado por ningún trailer (discúlpame especialmente Oriol Junqueras por haber ayudado al enemigo a desviar el fuego [la atención]).

Queda claro que para Toni Soler lo más preocupante de su primer tuit no era el haber insinuado un presunto deseo de que los jueces del Tribunal Supremo fueran atropellados por un camión de gran tonelaje. Lo que le angustia es haber ayudado “al enemigo” a desviar la atención sobre que no se levantó la prisión preventiva al líder de ERC, y por eso pide “disculpas” de manera “especial” a Oriol Junqueras. Vamos, un arrepentimiento de mierda, en la misma línea que el de Carme Forcadell, Josep Rull, Jordi Turull y de otros de los reos liberados de la prisión provisional.

Eso sí, al menos Forcadell, Rull y Turull no tienen como divisa el “a la mierda” de Toni Soler. Siempre nos quedará ese consuelo.

Y en manos de este “empresario” de la “comunicación” han puesto docenas de millones de euros de dinero público. En las suyas y en las de otros como él.

Así estamos en Cataluña y me temo que cada día iremos a peor mientras les sigamos pagando la fiesta. Hemos de derruir su “Polònia” para construir nuestra “Tabarnia”, la de todos, la que no margine ni ofenda cada día a más de la mitad de los catalanes.

Dos países de broma, pero uno al menos no se dedica a sembrar división y mal rollo. Tabarnia, la Cataluña leal con el resto de España es la idea del futuro. Polònia, la versión televisiva de la excluyente y nacionalista Tractòria, es el pasado.

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