En las últimas semanas desde la dirección de los comunes se ha lanzado a la prensa un globo sonda sobre la posibilidad que Ada Colau deje la alcaldía de Barcelona para dar el salto a la política nacional como ministra, dentro de la cuota de Podemos en el Gobierno de España.
De entrada, sería un error que una persona tan ‘amiga’ del separatismo, de los lazos amarillos y de la libertad de lo que ella llamaba «presos políticos» formara parte del Gobierno que representa a todos los españoles. La que ha denunciado la «represión» del Estado contra los «presos» (golpistas condenados por sedición para cualquier español de bien) podría sentarse en el Consejo de Ministros y decidir las políticas que nos afectan a todo,
Si el criterio para que Ada Colau sea ministra fuera la felicidad y bienestar de los barceloneses, debería ser nombrada lo antes posible. Ha sido, y es, la peor alcalde/sa de Barcelona del último medio siglo y su salida del cargo sería una bendición para sus convecinos. Ha dejado la ciudad hecha un desastre, sucia, insegura y con una evidente decadencia económica. Su marcha sería lo mejor para la capital catalana.
Pero sería una desgracia para el resto de españoles, porque una persona que ha demostrado que ha sido una plaga para la ciudad que ha gobernado, no puede asumir responsabilidades mayores. Sería un desastre para nuestra nación. Mejor que se quede los dos años que le quedan de mandato en Barcelona y que los votantes de esta ciudad, mediante las urnas, ajusten cuentas con la que ha degradado la ciudad hasta extremos impensables.
NOTA DE LA REDACCIÓN DE ELCATALÁN: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

















