Hace tan solo unos días que nos encontrábamos en unas (otras) elecciones transcendentales para Catalunya, de las que tardaremos en recuperarnos. Hoy al abrir el buzón de mi casa me he encontrado la tarjeta censal para las elecciones al Parlamento Europeo y visto lo visto, no descartemos un adelanto de las generales y que el presidente del Gobierno busque la absolución de las presuntas fechorías de su mujer en las urnas.
No sé a ustedes, pero a mí me está produciendo una especie de estrés democrático. Es cómo estar en una noria que gira y gira para no ir a ningún sitio. Menos mal que, al menos de momento, no voy a tener elecciones a presidente de mi escalera.
Estamos en periodo de cábalas por parte de periodistas, tertulianos, politólogos y ciudadanos implicados, que se preguntan quién formará el próximo gobierno autonómico. La verdad es que la opción más sencilla, es la del tripartito PSC+ERC+Comunes,
Es un gobierno que con sus tensiones, les ha funcionado ya en otros lugares; por ejemplo en el Ayuntamiento de Barcelona, durante décadas en las que el PSC se ha repartido el poder con los comunistas y a buen seguro lo hará también con ERC.
En el caso de ERC la derrota comporta que una multitud de cargos intermedios se queden sin trabajo. Y como me decía con sorna un buen amigo: “después de muchos años en que CiU los mantuvo sin tocar poder, ahora han encontrado la bondad de comer tres veces al día”. Conservar poder en la Generalitat comportará también acceder al Ayuntamiento de Barcelona.
El Consejo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona está compuesto por 41 concejales, sólo 10 pertenecen al partido que gobierna, el PSC. Los Comunes tienen 9 y arden en deseos de volver a tener mando en plaza. De hecho, Ada Colau ha decidido volver después de ver que Sumar es una coalición que sólo resta. El daño que le han hecho a la ciudad sus políticas sectarias cuando gobernaba ha sido enorme.
Pues así estamos, con un PSC que es constitucionalista cuando le interesa o mejor dicho, cuando le interesa a Pedro Sánchez, sumado a ERC y los comunistas. Como decían nuestras abuelas: “¿No quieres caldo? Tres tazas”
Y a partir de aquí podemos seguir discutiendo si la palabra unilateral ha desaparecido del lenguaje político, si el procés ha terminado o si este Illa tan serio o soso lo adormecerá , si será mejor president de la Generalitat que ministro de Sanidad, si se habrá acabado el chantaje y la presión a aquellos que no piensan como ellos y si nuestros hijos podrán tener al menos un 25% de las clases en español…lo dudo. Me gustaría equivocarme, pero creo que esto va a ser como salir de la sartén para caer en las brasas.
NOTA DE LA REDACCIÓN: elCatalán.es necesita su apoyo, en este contexto de grave crisis económica, para seguir con nuestra labor de defensa del constitucionalismo catalán y de la unidad de nuestro país frente al separatismo. Si pueden, sea 5, 10, 20 o 50 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















