El secesionismo en Navidad se dedica en cuerpo y alma a la propaganda. Ya se vió en el concierto de Sant Esteve en el Palau de la Música, o en el concierto del ‘Mesías participativo’ en el Auditori de Barcelona.
Ambos actos se convirtieron en aquelarres secesionistas, llenos de ‘esteladas’, para ocupar el espacio público y dejar claro que para el separatismo las calles «serán siempre suyas» y los recintos culturales, también.
En redes sociales se han visto familias cantando villancicos pro libertad de los ‘presos políticos’, recitales en plazas mayores a mayor gloria de Oriol Junqueras con los intérpretes con gorros de Santa Claus amarillos…
Dentro del mundo del frikismo secesionista ha circulado un vídeo anónimo en el que se ve como unas personas sin identificar hacen el ‘caga tió’ con una foto del juez del Supremo Manuel Marchena mientras gritan «libertad presos políticos».
Esta costumbre navideña de algunos lugares de Cataluña consiste en golpear a un tronco con un palo para que ‘cague’ dulces y regalos para los niños.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.
















