Mientras Pedro Sánchez y todos los satélites socialistas nos venden las bondades y los beneficios de la ley de amnistía, la realidad es que el independentismo se vuelve a encontrar crecido, y los más radicales han emprendido una carrera sin freno contra el castellano.
Las empresas que utilizan el castellano en sus etiquetados parece que son el nuevo objetivo de los beligerantes secesionistas que tienen en el idioma español, su obsesión particular. La intención es imponer el idioma regional, cueste lo que cueste, y haga falta lo que haga falta. Y para ello cuentan con todas las subvenciones de la Generalitat, que para esto no repara en gastos.
En las últimas horas desde elCatalán.es hemos denunciado señalamientos a Coca-Cola, Espinaler y ahora se une a la lista también Casa Tarradellas. Su único pecado es etiquetar algunos de sus productos en castellano. Todo esto dedicado a los que todavía a día de hoy osan decir que el idioma español no se encuentra perseguido en la comunidad autónoma catalana.
Casa Tarradellas ha sido la última empresa señalizada por los radicales en las redes sociales. La inquina contra el segundo idioma más hablado en el mundo les lleva incluso a fijarse en el etiquetado de las pizzas de la empresa anteriormente citada.

NOTA DE LA REDACCIÓN: elCatalán.es necesita su apoyo, en este contexto de grave crisis económica, para seguir con nuestra labor de defensa del constitucionalismo catalán y de la unidad de nuestro país frente al separatismo. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















