El Catalán
Lazo negro
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
DONAR
El Catalán
No hay resultados
Ver todos los resultados
El Catalán Opinión

Una declaración de cobardía

Por Dolores Agenjo
miércoles, 11 de octubre de 2017
en Opinión
2 mins read
 

Contenido relacionado

Dolores Agenjo: «Ho tornaria a fer»

El camino de Canet

Dolores Agenjo: «La Generalitat no ha respetado el derecho a hacer la selectividad en español»

La farsa protagonizada el 10 de octubre en el Parlamento de Cataluña por Carles Puigdemont no puede sorprender a nadie que siga la trayectoria del nacionalismo en los últimos años: un sí pero no, un quiero y no puedo, que ha culminado en el esperpéntico espectáculo con el que se ha puesto broche final a ese peculiar modo de hacer política consistente en hacer como si los deseos fuesen realidad.

Pero lo realmente llamativo no es esta inversión del mundo real a la que el nacionalismo nos tiene acostumbrados, sino la inmensa cobardía con que sus más destacados líderes suelen conducirse. Artur Mas se escudó detrás de supuestos voluntarios para eludir su responsabilidad en la organización del referéndum ilegal del 9 de noviembre. Carles Puigdemont se ha sacado de la manga la declaración de la señorita Pepis, una declaración de independencia que ha batido el récord Guiness de brevedad pues solo ha durado el tiempo requerido para pronunciarla.

Carles Puigdemont podría haber cumplido con su palabra, inmolarse como un héroe antiguo y pasar a ocupar un lugar privilegiado en la historia del martirologio nacionalista. En su defecto, podría también haber optado por aparcar la pasión, guiarse por la razón y, con no menos coraje, reconocer que el referéndum fue una farsa, que el cómputo de votos carece de validez  y que, aunque no fuese así, un supuesto 38% de ciudadanos no pueden imponer su criterio al resto, salvo que no importe provocar una inmensa fractura social, sobre todo después de la gigantesca manifestación a favor de la unidad de España que abarrotó el domingo las calles de Barcelona.

Tanto para lo uno  como para lo otro se requería coraje, pero Carles Puigdemont, como antes Artur Mas, prefirió el sí  pero no, tirar la piedra y esconder la mano, hacer como si, jugar a hacer creer que declaraba la independencia, pero sin declararla. No sé yo como podrá este hombre mirar a partir de ahora a los ojos de esa pobre gente que creyó en sus palabras hasta el  punto de dejarse utilizar como escudos humanos de aquellos contenedores de plástico que tenían por urnas. Debe ser duro para aquellos ancianos que lloraban de emoción al emitir el “voto de su vida” reconocer que les han tomado el pelo, que todo fue una comedia en la que se les asignó  el papel de comparsas. No sé yo si estarán dispuestos a seguir haciendo como si la ficción fuese realidad, a seguir fingiendo que creen en que, tras la  extraña suspensión que ha seguido a la instantánea independencia, aguarda —¡ya si, ahora si!— la Arcadia feliz de una Cataluña nuevo estado europeo.

El 10 de octubre debía ser un día solemne e histórico, el día en que un Carles Puigdemont pletórico  sería elevado a los altares de la nación tras realizar la sagrada declaración de independencia de Cataluña; en lugar de eso un Carles Puigdemont hundido en su escaño, la mirada baja, abatido, tenso y avergonzado lo arruinó todo y firmó su partida de defunción política.

 

 

TV3, el tamborilero del Bruc del procés

Sergio Fidalgo relata en el libro 'TV3, el tamborilero del Bruc del procés' como a los sones del 'tambor' de la tele de la Generalitat muchos catalanes hacen piña alrededor de los líderes separatistas y compran todo su argumentario. Jordi Cañas, Regina Farré, Joan Ferran, Teresa Freixes, Joan López Alegre, Ferran Monegal, Julia Moreno, David Pérez, Xavier Rius y Daniel Sirera dan su visión sobre un medio que debería ser un servicio público, pero que se ha convertido en una herramienta de propaganda que ignora a más de la mitad de Cataluña. En este enlace de Amazon pueden comprar el libro.

necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo

Etiquetas: Dolores Agenjo
Publicación anterior

Teresa Freixes explica las claves de la «DUI en diferido» de Carles Puigdemont

Siguiente publicación

El GPPiM pide no acudir a TV3 mientras no estén al servicio de todos los ciudadanos

Contenido relacionado

Opinión

Tantas imputaciones como visitas a China

miércoles, 15 de abril de 2026
RCDE Stadium. Foto: Sergio Fidalgo
Opinión

Tiempo de recarga en el RCDE Stadium

miércoles, 15 de abril de 2026
Pedro Sánchez. Foto: Pool Moncloa
Opinión

El banquillo de la Moncloa

martes, 14 de abril de 2026
Siguiente publicación
Estudios de TV3 en Sant Joan Despí

El GPPiM pide no acudir a TV3 mientras no estén al servicio de todos los ciudadanos

Plataforma Ahora pide a Gobierno y partidos democráticos que “no se dejen engañar por los golpistas"

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Sobre nosotros

  • Quiénes somos y seguridad
  • Contacto
  • Publicidad

Secciones

  • Política
  • Medios
  • Sociedad
  • Deportes
  • Cultura
  • Economía
  • Vida
  • Humor
  • Opinión
  • Aviso legal
  • Política de privacidad y de cookies

Copyright © 2017-2026. El Catalán. Todos los derechos reservados. Powered by APG.

  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?