Presentación de “155. LOS DÍAS QUE ESTREMECIERON A CATALUÑA”. Por Teresa Freixes

Antes que nada quiero agradecer a todos los que participaron y a quienes me acompañaron durante la presentación del libro, el apoyo y la solidaridad mostrada no sólo con mi persona, sino con la ciudadanía constitucionalista de Cataluña que, como Teruel, también existe.

El acto resultó entrañable, Josep Borrell contundente como siempre, Almudena Negro perfecta dinamizadora de la “tertulia” que tuvimos allí mismo y Gema Lendoiro y su Editorial Doña Tecla, extraordinaria anfitriona.

Gracias también al Café Belén por la cálida acogida en un local lleno a reventar, a María Ordóñez por la coordinación mediática y a todos quienes han intervenido en que la presentación fuera un éxito. No quiero, tampoco olvidarme, de la autora de la portada, Rosa Triay ni de la maquetadora Céline Rodríguez.

Si la presentación fue una bocanada de aire fresco, ello derivó enseguida en la tormenta desatada por el auto de la juez regional alemana descartando el delito de rebelión y ordenando la puesta en libertad de Puigdemont.

Ello me ha hecho pensar, tras reflexionar con la almohada y algo más que, más que nunca, es necesario que se conozca de primera mano lo que realmente sucede en Cataluña, que es necesario hacer “pedagogía” e influir en “el relato”. Precisamente lo que pretendo hacer con este libro. Hacer entender lo que realmente está pasando, por qué está pasando y qué consecuencias va a tener lo que está pasando.

Anuncio, pues, que no voy a dejar de “dar la tabarra”, claro. Que vamos a tener que redoblar esfuerzos para que no se vuelva a producir el hecho de que un juez extranjero no sabe hasta qué punto hubo o no hubo violencia, hasta qué punto se subvirtió el orden constitucional, hasta qué punto se dio o no se dio un golpe contra la democracia en Cataluña.

Porque de que el juez, la juez, extranjero/a, más allá de las informaciones contenidas en los términos estrictos y escuetos de una solicitud judicial de detención y entrega, tenga conocimiento de la realidad de los hechos en el lugar dónde se producen, va a depender su apreciación sobre todo ello. No olvidemos que sus señorías no sólo leen la documentación jurídica de los casos en los que intervienen, sus señorías son también ciudadanos y ciudadanas que crean sus sus propias opiniones según la información a la que tienen acceso.

En el capítulo final del libro, titulado “HACER POLÍTICA”, así, con mayúsculas, me quejo de la falta de empatía entre los dirigentes políticos y la ciudadanía, tenga ésta la opinión que tenga. Me quejo de ello porque en el transcurso del “procés” se comprueba que tal disfunción tiene consecuencias. Una pequeña muestra de lo que ahí expongo:

“Siempre he dicho, y estoy firmemente convencida de ello, que la Política es algo demasiado serio para dejársela sólo a los políticos. La situación que estamos viviendo en Cataluña es una perfecta muestra de ello. Entonces, ¿quién más tiene que estar llamado a, como mínimo, tener voz, sino cierta participación, en la Política?

Tengan en cuenta, además, como venimos comprobando a medida que avanza la investigación judicial por los delitos cometidos en relación con el procés, que mucho “activista” involucrado, con poder real y sueldo casi oficial, ha estado haciendo política a costa de toda la sociedad. Y, mientras tanto, esa sociedad, la que ha integrado lo que vengo denominando “mayoría silenciada”, ha sido relegada de la acción pública.

Esa “mayoría silenciada”, lo ha sido tanto por parte del secesionismo, que no ha hecho otra cosa que vilipendiarla y capitidisminuirla en sus derechos, como por parte del constitucionalismo oficial. No se ha contado con ella. No se han querido establecer los puentes necesarios para que su voz llegara sin cortapisas a quienes están establecidos en la toma de decisión.

La buena gobernanza, presente en todos los estudios teóricos, ha estado olvidada en la praxis de unos poderes públicos, más atentos a las voces de su entorno político, de la oposición mediática y de la élite del propio secesionismo, que a las de aquellos que podían haber constituido el apoyo democrático frente a tanto totalitarismo.”

Seguimos!!!

Teresa Freixes.

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