Es más que nunca necesario dar vigor y fuerza al tejido social no nacionalista en Cataluña. La tendencia de las entidades constitucionalistas a la división, la disputa interna y a la competencia de unas contra otras ha evitado crear un frente común eficaz, una red influyente y con fuerza.
Muchos colectivos constitucionalistas hacen la guerra por su cuenta, y no hay un plan consensuado, bien estructurado y que sea viable para recuperar la presencia de España en Cataluña.
Pero no basta con que se pongan de acuerdo para elaborar un “plan”, ya que este necesita recursos, y que se mojen las administraciones públicas, y los empresarios.
Los ayuntamientos, comunidades autónomas y otro tipo de organismos que estén regidas por políticos que crean que vivimos una emergencia nacional y que hay que apoyar al constitucionalismo catalán han de actuar y buscar las fórmulas legales que lo permitan. Y los empresarios que crean que España vale la pena, se han de implicar ya, y con algo más que con buenas palabras.
Comentario editorial de elCatalán.es
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















