En primer lugar, queremos trasladar nuestro respeto absoluto a la resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. El Partido Popular no interpreta las sentencias según le convengan. Los demócratas respetamos siempre las resoluciones judiciales. Es justamente lo que debería hacer el Gobierno de Pedro Sánchez, en lugar de dedicarse a atacar a los jueces en todas las causas que afectan a su entorno político y personal.
La separación de poderes y la independencia judicial se defienden siempre, no solo cuando benefician políticamente. Dicho esto, tampoco podemos olvidar cómo nació esta ley. La amnistía no fue una decisión de Estado ni respondió al interés general de los españoles.
Fue el precio que Pedro Sánchez aceptó pagar para mantenerse en el poder después de perder las elecciones. Una ley hecha a medida para comprar unos votos en el Parlamento y seguir en La Moncloa. Esa realidad no la cambia ninguna resolución judicial. Nos resulta especialmente llamativo escuchar hoy a Salvador Illa reivindicar el cumplimiento de las sentencias.
Precisamente él, cuyo Gobierno sigue sin cumplir resoluciones judiciales tan claras como las que garantizan la presencia del castellano junto al catalán en las aulas catalanas. Y nos sorprende también que hoy diga que está muy satisfecho con la amnistía cuando su promesa de campaña fue: “Ni amnistía ni nada de eso”.
Decir una cosa y hacer la contraria, marca de la casa socialista. Independientemente de la decisión de hoy, la amnistía no puede borrar lo que ocurrió en Cataluña en los años del procés. No puede borrar un intento de romper el Estado de derecho. No puede borrar las leyes de desconexión aprobadas pisoteando los derechos de la oposición, ni las instituciones puestas al servicio de un proyecto ilegal.
No puede borrar las carreteras cortadas, el aeropuerto de Barcelona asaltado, los contenedores ardiendo, la presión en las calles, la fuga de miles de empresas, las familias enfrentadas y una sociedad profundamente fracturada. Eso ocurrió. Lo vivimos todos los catalanes. Y lo más preocupante es que quienes protagonizaron aquellos hechos siguen diciendo que lo volverán a hacer.
No hay arrepentimiento. Al contrario: se sienten reforzados por las concesiones del Partido Socialista. Por eso el Partido Popular seguirá defendiendo exactamente lo mismo que ha defendido desde el primer día: la igualdad de todos los españoles ante la ley, la independencia judicial, la separación de poderes, la unidad de España y el Estado de derecho. Y trabajaremos con toda la firmeza para que Cataluña nunca vuelva a recorrer el camino de la ruptura, de la impunidad y de la división que tanto daño hizo a nuestra tierra.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















