El RCD Espanyol ya conoce la resolución federativa tras los incidentes registrados en el último derbi frente al FC Barcelona. El Comité de Competición ha decidido sancionar al club con una multa económica de 300 euros. La resolución llega tras la denuncia por el lanzamiento de objetos desde la grada del RCDE Stadium.
El árbitro del encuentro, el catalán Víctor García Verdura, fue el encargado de reflejar los hechos en el acta oficial. Según el colegiado, en el minuto 90 se lanzaron varias botellas «semillenas y cerradas» desde un sector de la grada local.
En su escrito, García Verdura especificó que los autores fueron identificados como aficionados locales por su vestimenta. No obstante, el acta aclara que ninguna de las botellas llegó a impactar en los jugadores ni causó daños físicos. Este detalle ha sido fundamental para evitar una sanción mucho más severa para la entidad.
La megafonía del estadio intervino de inmediato para pedir el cese de estos comportamientos, una medida que surtió efecto. El árbitro destacó que, tras el aviso, no se volvieron a repetir este tipo de acciones durante el resto del encuentro. La rápida reacción del club ayudó a contener la situación antes de que pasara a mayores.
Jurídicamente, los hechos se han tipificado como una «alteración del orden de carácter leve». Al no haber impacto ni lesiones, el Comité ha aplicado el artículo 117 del Código Disciplinario. Esta resolución sigue la línea de otros precedentes similares ocurridos durante la presente temporada en la categoría.
La sanción de 300 euros supone un alivio para las arcas y la planificación del club. Existía cierta preocupación por si el incidente podía agravar la situación disciplinaria del estadio. Sin embargo, los órganos federativos han optado por la sanción mínima prevista para estos casos de alteración leve.
Un aspecto clave de la resolución es que esta denuncia no conlleva el apercibimiento de cierre del RCDE Stadium. A pesar de que el feudo blanquiazul ya cuenta con antecedentes, el Comité entiende que este episodio no tiene la gravedad suficiente para ejecutar clausuras. La actividad en Cornellà-El Prat continuará con normalidad.
Desde el club se reitera la necesidad de mantener un comportamiento ejemplar en las gradas para evitar perjuicios económicos y deportivos. El civismo de la afición es vital para que el equipo se sienta arropado sin riesgos de sanciones. El Espanyol cierra así este capítulo disciplinario con una consecuencia puramente testimonial.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















