TV3 ha pasado a ser un tema recurrente en los medios de comunicación nacionales, pero no por la calidad de su programación, o por los premios que pueda conseguir en festivales del sector, sino por sus continuos escándalos relacionados o con la corrupción, o con insultos a instituciones, costumbres, regiones o políticos relacionados con la visión que de lo ‘español’ tienen dentro de la cosmovisión del independentismo catalán.
Recordemos como dos humoristas (Peyu y Jair Domínguez) intentaron colar en la televisión de la Generalitat (octubre 2021) un gag en el programa ‘Bricohéroes’ sobre dos tipos que soñaban con una felación de una menor, la princesa Leonor.
Y lejos de ser despedidos y desterrados de los medios públicos, siguen trabajando en ellos, y con una remuneración más que notable. De hecho, Domínguez protagonizó en los prolegómenos de la Semana Santa de 2023 un numerito en TV3 en la que otra humorista, Judit Martín, insultaba a los católicos mediante una chusca parodia de la Virgen del Rocío, con una patética – rozando el clasismo – imitación del acento andaluz, que se lamentaba de llevar “doscientos años sin echar un polvo” y por eso iba “más caliente que el palo de un churrero”.
Tanto Peyu como Jair Domínguez, como otros también vinculados a TV3 y Catalunya Ràdio, como Magí García o Joel Díaz, son unos grandes difusores del grito «puta España», como elemento para romper los lazos entre los catalanes y el resto de españoles. Y Peyu y Domínguez lo han emitido en antena en varias ocasiones, violando el libro de estilo de los medios de la Generalitat. Pero gozan de impunidad porque ejercen de correa de transmisión del independentismo.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















