
Los datos del Barómetro Semestral del Ayuntamiento de Barcelona revelan que la preocupación de los barceloneses por la inseguridad ha crecido en los últimos seis meses y ha pasado del 6 al 21 por ciento, en la fase final del mandato de Ada Colau al frente del consistorio.
Pero el primer Teniente de Alcalde, Gerardo Pisarello, no ha hecho autocrítica sobre esta sensación de inseguridad y ha exculpado al equipo de gobierno municipal del que forma parte con excusas diversas.
Pisarello, que en breve dejará el gobierno municipal para ser candidato al Parlamento Europeo, ha culpado a las «fuerzas de la derecha» de un intento «deliberado de crear» un «estado de alarma» mientras propone «alternativas irresponsables y demagógicas».
También ha relacionado la preocupación por la inseguridad ciudadana a los cambios en los Mossos d’Esquadra con motivo de la aplicación del artículo 155, porque «en poco tiempo el cuerpo de los Mossos tuvo tres consellers y tres jefes de policía».
Y no se ha dejado la masacre de Las Ramblas: «La percepción de inseguridad también tiene que ver con los atentados del año 2017, que han obligado a destinar más efectivos en materia de terrorismo» y han crecido «pequeños delitos» como «los hurtos» y «el fenómeno de los narcopisos».
El equipo de gobierno de Colau ha protagonizado diversas polémicas con la Guardia Urbana, y muchos de sus agentes están desmoralizados por la falta de apoyo, tanto político como económico, de la alcaldesa con la policía municipal. De eso no habló Pisarello.
[campana]
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