La Guardia Civil, junto a la Policía Nacional, son la última frontera para evitar que el separatismo catalán se adueñe definitivamente de las calles catalanas, tal y cómo se demostró cuando la situación se puso cruda y los cachorros del secesionismo se dedicaron al terrorismo urbano en el centro de Barcelona y de las principales ciudades de esta comunidad autónoma.
Su vocación de servicio, y su amor a España, son indiscutibles y su solidaridad con los catalanes que defienden la ley, o sea nuestro marco constitucional, es continua. Por esta razón la Generalitat paga a un montón de propagandistas y presuntos humoristas para que en los medios de comunicación públicos insulten a estos abnegados agentes.
El Ministerio del Interior no solo no les protege y les ampara, sino que los utiliza como moneda de cambio para que Pedro Sánchez siga en La Moncloa, y los ha puesto a los pies de los caballos de los partidos separatistas. La Generalitat quiere echar a la Guardia Civil de Cataluña y su siguiente objetivo es arrebatarles las competencias de vigilancia de costas y del medio natural. Ya ha comprado material y embarcaciones para los Mossos d’Esquadra para que se vayan preparando.
NOTA DE LA REDACCIÓN: elCatalán.es necesita su apoyo, en este contexto de grave crisis económica, para seguir con nuestra labor de defensa del constitucionalismo catalán y de la unidad de nuestro país frente al separatismo. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















