Lo primero, respetar las leyes

El PSOE ha decidido pasar a la ofensiva y ha ido más allá de lo aprobado el viernes pasado junto al PSC en la llamada ‘Declaración de Barcelona’. Este documento recopila las propuestas de ambas formaciones progresistas para hacer frente al conflicto territorial en Cataluña. Posteriormente uno de los hombres fuertes del socialismo español, José Luis Ábalos, propuso que el Estado haga una “quita” de la deuda de esta comunidad autónoma.

Según los últimos datos del Banco de España, relativos al 2016, dicha deuda asciende a 75.098 millones de euros. De estos, 50.037 millones de euros, el 65% del total, corresponden a préstamos del Fondo de Liquidez Autonómica y a otros instrumentos del Estado. Los socialistas defienden que es esa deuda proviene de un trato no equitativo por parte del Gobierno central. Por ejemplo, no aplicando la disposición adicional tercera del Estatuto de autonomía, que establece que los Presupuestos Generales del Estado deben dedicar cada año en infraestructuras a Cataluña lo que esta comunidad pesa en el conjunto del Producto Interior Bruto español, alrededor del 19%.

Es muy legítimo presentar propuestas para llegar a un acuerdo que desatasque el conflicto permanente en el que está sumergida la política catalana. Pero mientras el Gobierno de Puigdemont está organizando una consulta ilegal no se puede dar la sensación que el chantaje surge efecto. Primero es imprescindible que el Gobierno catalán desconvoque la consulta ilegal del 1 de octubre y asegure que de una vez por todas acatará las leyes y, especialmente, la Constitución, y luego ya llegará el tiempo de ver si es posible una solución política. Pero no al revés.

no recibe subvenciones de la Generalitat de Catalunya ni de otros organismos públicos.
Si quieres leer nuestras noticias necesitamos tu apoyo.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo