Nos estamos acostumbrando a que L’Hospitalet se convierta en un campo de batalla: tiroteos en bares, tiroteos en la calle, apuñalamientos en parques, agresiones sexuales… No podemos más. Estamos indignados, los vecinos nos merecemos vivir tranquilos y, a día de hoy, eso no está garantizado.
Hace una semana, en el Parque de Les Planes, murió un joven de 28 años asesinado y otro resultó gravemente herido en un tiroteo cruzado; hace apenas un par de meses asesinaron a una mujer en un local okupado en la calle Santa Anna; en febrero hubo otro apuñalamiento también en el Parque de Les Planes; y en la zona de la calle Leonardo Da Vinci y en el Parque de Can Boixeres, se han registrado varias agresiones sexuales recientemente. A esto se suma el habitual menudeo de droga en las calles, y la constante alarma de vecinos que conviven con narcopisos, botellones y un sinfín de situaciones que evidencian el creciente deterioro del espacio público.
Todo esto es consecuencia directa de una inseguridad cronificada, que se le ha ido de las manos al PSC. Desde el Partido Popular llevamos años alertando de que la situación estaba descontrolándose, pero nos llamaban alarmistas y mentirosos. ¿Y ahora qué? Ahora la ciudad ha colapsado: la gente tiene miedo a salir a la calle a determinadas hora y evita zonas de paso, aun así, hasta hace muy poco el alcalde socialista, David Quirós, negaba el problema de la inseguridad y lo relegaba a simples ‘percepciones’ ciudadanas.
Los datos del Ministerio del Interior confirman lo que se vive en la calle: la criminalidad ha aumentado en nuestra ciudad más de un 10% en un año; los delitos contra el patrimonio, un 11,6%; y las agresiones sexuales con violencia, un 12,3%. Mientras otras ciudades, como Badalona o Castelldefels, la delincuencia se reduce, en L’Hospitalet se dispara.
Negar la realidad, como hace el PSC, solo agrava el problema. La inseguridad no es una sensación: es un problema estructural y requiere medidas urgentes. Porque una ciudad que normaliza el miedo deja de ser una ciudad libre. Pero desde el Partido Popular, más allá de lamentar profundamente la situación a la que ha llegado L’Hospitalet, queremos resolver el problema. Por eso, desde la oposición estamos liderando la defensa de la seguridad, el apoyo a nuestra Guardia Urbana, y lo hacemos presentando mociones y presionando al gobierno socialista, aunque lamentablemente el PSC apenas ejecuta medidas de choque para dar solución a la emergencia de seguridad que padecemos.
Hemos pedido: patrullas de proximidad, más policía en la calle, intensificar los controles de armas blancas y fuego en la vía pública, un juzgado para multirreincidentes específico para la ciudad, una unidad de violencia de género policial, reforzar los puntos lilas de atención también a las agresiones sexuales, cerrar perimetralmente los parques en horario nocturno cuando estos suponen una amenaza para la seguridad —como ocurre con el Parque de Les Planes —.
L’Hospitalet necesita un cambio, y ese cambio solo puede venir de la mano de la firmeza en materia de seguridad, que nosotros lideramos. La inseguridad está expulsando vecinos de la ciudad que se niegan a convivir con esta situación, mientras atrae a todos aquellos que, en busca de impunidad, vienen a la ciudad a delinquir. No nos vamos a callar. Seguiremos presionando al gobierno para que tome medidas. Porque tú ¿hasta dónde estás dispuesto a aguantar?
Sonia Esplugas es la presidenta y portavoz del PP de L’Hospitalet de Llobregat
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