La bandera de España pone de los nervios al separatismo, sea en su versión zumbado radical o la de agente de los Mossos d’Esquadra que se dedica a multar o pedir identificación si pones una rojigualda en una farola y mira hacia otro lado si llenan un parque infantil o una arboleda, de lazos amarillos o esteladas.
Paro vamos a hablar de los radicales violentos que se dedican a amedrentar y golpear. Los ataques a constitucionalistas en Cataluña por llevar nuestra bandera en forma de gorro, bufanda, pin o en cualquier otro formato ya forman parte de las costumbres del separatismo más intolerante. En las universidades tenemos un buen sumidero de macarras que se dedican a golpear y amedrentar, como matones que son.
El lucir un emblema rojigualda en barrios barceloneses como el de Gracia, o por los pueblos llenos de lazos amarillos con alcaldes secesionistas conlleva sentir todo el odio y todo el rencor de unos cuantos fanáticos hacia todo lo que huele a España.
Es superior a sus fuerzas y no lo pueden disimular. Y ya no son casos aislados, forman parte de un ambiente de amedrentamiento creado por el independentismo. No pueden evitar señalar pisos en cuyos balcones luce la rojigualda, o increparte si la luces en la solapa. Quieren demostrar que en Cataluña solo existen ellos, los defensores de la República Totalitaria del 3%.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















