
Ante los problemas judiciales de Trapero, y el ‘exilio’ a base de comilonas de Carles Puigdemont, las fiestas veraniegas de Rahola en la costa gerundense tendrán que sufrir algunos cambios.
Claro está que la buena de Pilar ya ha anunciado que irá a Waterloo con el ‘paellador’ y la sangría ‘Don Simón’ para que el ‘exiliado’ Puigdemont se sienta como en casa. Matamala puede entonar alguna bella melodía y con un ‘telecubatas’ a domicilio, versión bruselense, ya tienen la fiesta montada.
¿Y cómo lo hará Pilar aquí, en su morada de la costa catalana? Fácil. Con Miquel Buch de guardián de la puerta, ante su probada experiencia de portero de discoteca, no se colará ningún periodista unionista, ni ningún diputado de ERC que lleve calcetines blancos con sandalias.
Con el ‘salero’ de Quim Torra a la hora de cantar boleros y darle a las maracas, el acompañamiento musical será un triunfo total. Y con Eduard Pujol haciendo saltos mortales y tirabuzones con su patinete, la adrenalina fluirá en el patio de la mansión de Rahola.
Y si la paella se pasa, siempre quedará hacer un Glovo o un Deliveroo a base de Big Macs o unos durums de ternera. Que hay que ahorrar para comprar las camisetas de la Diada, que este año Esquerra Republicana no aflojará la mosca para pagar los fastos a la ANC…
Por Sergio Fidalgo
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