El Catalán
Lazo negro
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
DONAR
El Catalán
No hay resultados
Ver todos los resultados
El Catalán Opinión

La deshumanización como arma política

"Los insultos como nazi, fascista, racista, xenófobo u homófobo se han convertido en herramientas habituales para estigmatizar a quienes no piensan como dicta el discurso dominante"

Por Alicia Tomás
jueves, 24 de julio de 2025
en Opinión
3 mins read
 

Contenido relacionado

VOX denuncia la sumisión cultural de Esquerra al organizar un iftar popular mientras ignora la Semana Santa

VOX exige responsabilidades por “enaltecimiento del terrorismo” en el acto “20 anys de lluita a la UAB” organizado por el SEPC y el local okupado “La Trinxera”

Indefensión en la calle: el PSC normaliza el acoso a VOX

Vivimos tiempos en que la violencia se ha institucionalizado, y las agresiones contra los representantes electos de VOX se han vuelto cada vez más frecuentes. Esta preocupante tendencia no solo pone en riesgo la integridad física de los cargos públicos, sino que también erosiona gravemente los principios democráticos sobre los que se asienta nuestra convivencia. La creciente normalización del acoso, la hostilidad y la violencia política contra VOX es un síntoma alarmante del clima de enfrentamiento que se ha instalado en nuestra sociedad.

Lejos de tratarse de incidentes aislados, los ataques verbales y físicos contra miembros de VOX se han convertido en una constante preocupante. Insultos, escraches, amenazas y agresiones físicas ya no son la excepción, sino una rutina silenciada o relativizada por amplios sectores políticos y mediáticos que, en otros contextos, reaccionarían con firmeza.

Resulta alarmante que, en pleno siglo XXI y en una democracia consolidada como la española, haya representantes públicos que no puedan ejercer su labor sin temor a ser agredidos por el simple hecho de defender unas ideas legítimas y respaldadas por millones de ciudadanos en las urnas. Esta doble vara de medir no solo revela una hipocresía evidente, sino que alimenta una cultura del odio que normaliza la violencia contra el disidente.

Peor aún, esta violencia no surge del vacío. En demasiadas ocasiones, es alentada —de forma directa o indirecta— por líderes políticos, comentaristas y organizaciones que no solo no condenan estos actos, sino que justifican o minimizan su gravedad en función de quién los sufra. Así, se socava la esencia misma de la democracia: el respeto al adversario, la pluralidad ideológica y la libertad de expresión.

Lo hemos visto durante la pasada Fiesta Mayor de Terrassa cuando el alcalde Jordi Ballart, cruzó todas las líneas rojas al agredirme físicamente. En un acto completamente fuera de lugar, intentó, por la fuerza, arrancarme una pancarta, excediendo de forma grave sus funciones institucionales. No lo hizo solo: lo hizo junto al concejal de Seguridad, el señor Xavier Cardona, en un intento de intimidación que no solo fue un abuso de poder, sino una agresión directa impropia de cualquier representante público en un Estado de derecho.

Los insultos como nazi, fascista, racista, xenófobo u homófobo se han convertido en herramientas habituales para estigmatizar a quienes no piensan como dicta el discurso dominante. No buscan el diálogo, sino la exclusión. Su objetivo es claro: deshumanizar al adversario político.

Esta táctica no es nueva. Los nazis despojaron a los judíos de su condición humana antes de iniciar su exterminio. El comunismo hace lo mismo con cientos de millones de personas, etiquetadas como «enemigos del pueblo», para justificar purgas, campos de trabajo y genocidios en masa. En ambos casos, el lenguaje fue el primer paso hacia la violencia.

Hoy vemos cómo ese mismo proceso se repite. Las etiquetas se lanzan con ligereza y saña, no para argumentar, sino para silenciar. Y cuando se despoja a un grupo de su humanidad, todo vale: el escrache, la amenaza y la agresión.

Frente a la violencia—venga de donde venga— no daremos un paso atrás. No vamos a ceder en la defensa de nuestras libertades, de nuestras ideas ni de los derechos que nos asisten como representantes públicos y como ciudadanos. Por encima de las amenazas está la convicción, y por encima del miedo, el compromiso con una Terrassa libre, plural y democrática. VOX ha venido para quedarse.

Alicia Tomás, portavoz del Grupo Municipal de Vox en Terrassa

NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).

 

TV3, el tamborilero del Bruc del procés

Sergio Fidalgo relata en el libro 'TV3, el tamborilero del Bruc del procés' como a los sones del 'tambor' de la tele de la Generalitat muchos catalanes hacen piña alrededor de los líderes separatistas y compran todo su argumentario. Jordi Cañas, Regina Farré, Joan Ferran, Teresa Freixes, Joan López Alegre, Ferran Monegal, Julia Moreno, David Pérez, Xavier Rius y Daniel Sirera dan su visión sobre un medio que debería ser un servicio público, pero que se ha convertido en una herramienta de propaganda que ignora a más de la mitad de Cataluña. En este enlace de Amazon pueden comprar el libro.

necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo

Etiquetas: Alicia TomásTerrassavox
Publicación anterior

Juan Fernández (PP) a Parlon: «La culpa de la inseguridad es una gestión blanda, cómoda y muy alejada de la realidad»

Siguiente publicación

Globotent refuerza su presencia en Catalunya con la instalación de una nueva carpa agrícola en Lleida

Contenido relacionado

Pedro Sánchez. Foto: Pool Moncloa
Opinión

El banquillo de la Moncloa

martes, 14 de abril de 2026
Foto: Freepik
Opinión

Un déficit que no es equilibrado

lunes, 13 de abril de 2026
Foto: @LHAjuntament
Opinión

L’Hospitalet a la deriva

domingo, 12 de abril de 2026
Siguiente publicación

PSC, Comunes y separatistas resignifican Vía Layetana para deslegitimar a la policía

Foto: VOX

VOX denuncia el voto en contra del PSC a una moción en homenaje a Miguel Ángel Blanco

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Sobre nosotros

  • Quiénes somos y seguridad
  • Contacto
  • Publicidad

Secciones

  • Política
  • Medios
  • Sociedad
  • Deportes
  • Cultura
  • Economía
  • Vida
  • Humor
  • Opinión
  • Aviso legal
  • Política de privacidad y de cookies

Copyright © 2017-2026. El Catalán. Todos los derechos reservados. Powered by APG.

  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?