Con motivo de los recientes pactos de gobiernos autonómicos y ante las próximas elecciones generales del 23 de julio, se está hablando mucho del derecho de los alumnos a ser escolarizados en su lengua materna. A continuación se exponen una serie de valoraciones surgidas de la experiencia docente y otras relacionadas con la politización de la enseñanza.
En las comunidades autónomas en las que hay dos lenguas, lo que más le conviene al niño que empieza a ir a la escuela es que le hablen y le enseñen en su lengua materna. Luego, si ese niño va a vivir en una comunidad autónoma bilingüe, lo que más le conviene para poder acceder al mundo laboral y para facilitar sus relaciones sociales, es que domine, lo mejor que pueda, las dos lenguas cooficiales que se hablan en su comunidad. Evidentemente, para el caso de niños que sólo van a estar uno, dos o tres años en esa comunidad, lo que más le conviene es que todas las asignaturas se las enseñen utilizando solo el castellano.
La educación en lengua materna es conveniente que llegue hasta el final de la enseñanza Primaria, es decir hasta los 11 años. Esto implica que en los centros educativos se han de establecer grupos de enseñanza en castellano y grupos de enseñanza en la lengua regional. Éste es el llamado “modelo de elección de lengua”.
Luego, en la ESO, se debería poder elegir entre tres opciones lingüísticas, que son: 1º) Modelo del bilingüismo progresivo o de conjunción lingüística. Consiste en empezar en 1º de ESO con la introducción de alguna asignatura en la otra lengua, y acabar en 4º de ESO con aproximadamente el mismo número de horas en una lengua que en la otra. 2º) Modelo monolingüe en castellano. Es el modelo adecuado para aquellos alumnos que solo están de paso en esa comunidad. En él todo se enseñaría utilizando la lengua castellana, con una asignatura de lengua regional. 3º) Modelo monolingüe en lengua regional. Es el modelo en el que todas las asignaturas se enseñan en la lengua regional, con una asignatura de castellano. Es el adecuado para aquellos alumnos en los que se constate que estudiar utilizando las dos lenguas les perjudica en su rendimiento académico. En resumen, en la ESO las familias podrían elegir entre tres modelos lingüístico, siendo uno de ellos la línea en la que se utilizan las dos lenguas, que, según las encuestas, es el preferido por las familias.
El establecimiento por ley de la libertad de elección de modelos lingüísticos puede ser incumplido, si no se toman las medidas necesarias. Una de ellas es la realización de una evaluación externa al final de la ESO directamente dependiente del Ministerio de Educación, cuya superación sea imprescindible para obtener el título de la ESO que concede dicho Ministerio. Así se podría comprobar si los alumnos han alcanzado el nivel mínimo establecido en las lenguas y en todas las otras materias.
Se podría pensar que en la enseñanza le estamos dando demasiada importancia al tema de la lengua. Lamentablemente no es así, porque los dos aspectos que diferencia a las naciones entre sí son la lengua, si es que es diferente, y la forma en que se explica la historia en cada nación. Si en una región de un país se permite que el gobierno regional excluya de la enseñanza el uso de la lengua común y que se dé una versión de la historia en la que se diga que el gobierno central siempre ha estado contra la lengua, la cultura y los intereses económicos de la región, en pocas décadas en dicha región se habrá generado una sociedad que querrá separarse del resto del país.
Una prueba de que esto está pasando en España, es que la defensa del catalán por parte del gobierno de Cataluña no se ha hecho para defender una lengua minoritaria en peligro de desaparición, porque si ese fuera el motivo, también habría ayudado a salvar el valenciano, el mallorquín, el menorquín y el ibicenco, mientras que lo que ha hecho dicho gobierno es todo lo contrario, ha sido apoyar la imposición del catalán normalizado de Cataluña en todas esas regiones. Nunca han estado más amenazadas esas lenguas y variantes que ahora, porque se pretende construir una futura nación llamada “Països catalans” con una sola lengua común. Otra prueba de ello es observar los libros de historia que se utilizan en la enseñanza obligatoria en todas las escuelas de Cataluña. En ellos siempre se presenta a los gobernantes de España como enemigos de Cataluña y a los gobernantes de Cataluña como héroes altruistas o como víctimas.
Las próximas elecciones generales del 23 de julio en realidad son un plebiscito sobre la unidad territorial de España. Por un lado hay unos partidos regionales que quieren separarse del resto de España y unos partidos nacionales dispuestos a facilitarles los instrumentos legales para que lo puedan hacer. Por otro lado hay unos partidos que quieren mantener la unidad territorial de la nación y que consideran que si se hiciera una consulta sobre este tema, todos los españoles deberían poder votar sobre el futuro de su nación y no solo los de una región.
Si los primeros obtienen más votos, las nuevas naciones que surgirían serían obviamente sociedades de lengua única, cultura única y estarían constituidas por ciudadanos vencedores y ciudadanos vencidos, el peor panorama imaginable para las libertades individuales de los ciudadanos vencidos. Si obtuvieran más votos los segundos, España continuaría siendo una nación con diversidad de lenguas y de culturas, ya que los que defienden este modelo no pretenden prohibir el uso de las lenguas regionales en la enseñanza, ni dejar de reconocer las aportaciones de los gobernantes y personas ilustres regionales al progreso de la patria común. Evidentemente el nuevo gobierno central debería diseñar y aplicar mecanismos que permitieran evitar las deslealtades que algunos gobiernos autonómicos han cometido. Si no lo hicieran, en las siguientes elecciones volveríamos a estar igual.
Antonio Jimeno. Presidente del sindicato de profesores AMES
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

















