Uno de los titulares de la noche electoral de este pasado domingo es que el independentismo se ha pegado un buen ‘tortazo’. Nada más y nada menos el separatismo se ha dejado 700.000 votos en el camino.
El independentismo ni tan siquiera ha sido capaz de ser segunda fuera política en la comunidad autónoma catalana, esa responsabilidad cae sobre Sumar. Los de Yolanda Díaz han logrado sumar siete diputados, empatado a escaños a Junts y Esquerra, pero con más votos. El Partido Popular ha logrado seis diputados y VOX dos.
Las pérdidas de los tres partidos se cuentan por cientos de miles de votos. Quien más pierde es Esquerra con Gabriel Rufián al frente, con 416.000 votos menos que en el 2019. La CUP ha perdido 149.000 y Junts, 141.000. En cuanto a los porcentajes, Esquerra cae unos 10 puntos porcentuales respecto a 2019. Junts pierde 2,5 puntos, mientras que la CUP pierde 3,5, suficientes para que la formación quede fuera del Congreso.
El batacazo independentista se nota también en feudos como Vic o Berga, con una fuerte subida del PSC. Si el mapa de 2019 estaba teñido del amarillo de Esquerra, esta vez predominan el rojo del PSC en las áreas urbanas, y el azul de Junts en el interior de la comunidad catalana. Lo que también es cierto, y no es menor, es que la gobernabilidad de España recae sobre el prófugo Carles Puigdemont.
NOTA: En estos momentose crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

















