El gobierno y la cámara autonómica catalana dedicarán la Diada del 11 de septiembre «a los presos políticos y exiliados, a las migraciones y a la resistencia colectiva».
Lo harán con la celebración de un acto organizado conjuntamente por ambas instituciones bajo el título «Tornarem» («Volveremos»).
Este acto de exclusión hacia los millones de catalanes que no son secesionistas ha sido anunciado por dos políticos neoconvergentes, la consellera de Presidencia, Meritxell Budó, y el vicepresidente del Parlament Josep Costa.
Budó aseguró que la Diada «se celebra una vez más siguiendo en un contexto de represión y vulneración de derechos y libertades».
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















