La Generalitat, y muchas otras administraciones locales en manos de PSC, ERC o Junts, subvencionan generosamente a una asociación – Plataforma per la Llengua – que se dedica a espiar la lengua que los escolares hablan en el patio, para luego poder justificar la adopción de medidas para perseguir el uso social del español. Pero no solo se limitan a regar con dinero a los chivatos lingüísticos.
Les recomendamos que vean esta entrevista con Ángel Escolano (presidente de Convivencia Cívica Catalana) que es muy esclarecedora sobre cómo los socialistas – los ejemplos que pone son de ciudades gobernadas por el PSC – intentan evitar la contratación de castellanoparlantes exigiendo un conocimiento del catalán desproporcionado en ofertas de empleo público para cubrir puestos de barrenderos, jardineros o personal de mantenimiento.
En la Cataluña separatista de Salvador Illa todo vale para convertir a millones de catalanes hispanohablantes en seres sin derechos. Los socialistas ya hace años que ignoran el español en las ciudades que dominan, tanto en las señales de tráfico, la cartelería municipal y en otras formas para comunicarse con los ciudadanos.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante su etapa como teniente de alcalde con Colau avaló carteles en catalán, urdu, tagalo y árabe, pero no en español. Y Collboni, ya como alcalde, ha despedido a empleados castellanoparlantes municipales (cocinero, camarera, personal de mantenimiento, clarinetista) por no tener el diploma C1 de catalán.
Hay centenares de escuelas con la pancarta “por un país de todos, la escuela en catalán” o sindicatos de ámbito nacional – UGT y CC.OO – que forman parte de plataformas que luchan para excluir el español en las aulas. Y la Generalitat incumple, a sabiendas, las sentencias de los tribunales para que se imparta más castellano en las escuelas catalanas,
No olvidemos que fue con José Montilla de presidente del segundo tripartito en la Generalitat cuando se reactivaron las multas lingüísticas a comercios que rotulaban en español. La complicidad del PSC con el supremacismo lingüístico viene de lejos. El nombramiento de un fanático como Francesc Xavier Vila como consejero de ‘Persecución Lingüística’ – de nombre oficial Política Lingüística – indica el auténtico talante de Salvador Illa.
NOTA DE LA REDACCIÓN: elCatalán.es necesita su apoyo, en este contexto de grave crisis económica, para seguir con nuestra labor de defensa del constitucionalismo catalán y de la unidad de nuestro país frente al separatismo. Si pueden, sea 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















