La llegada de Alan Pace y su grupo Velocity Sports Partners (VSP) al RCD Espanyol en octubre de 2025 marcó el fin de la era Rastar. Sin embargo, la sombra de su gestión en el Burnley FC tras el descenso en la Premier genera dudas razonables entre la afición perica. Analizamos los hechos que llevaron al equipo inglés al descenso y qué puede esperar el Espanyol de su nuevo propietario.
El modelo Burnley: de la estabilidad al riesgo
Bajo el mando de Pace, el Burnley ha vivido una montaña rusa constante. Tras comprar el club en 2020 mediante un modelo de compra apalancada (similar a una hipoteca sobre el propio club, según The Guardian y LancsLive), la entidad pasó de una deuda cero a una carga financiera considerable.
Pace ha insistido en que el Espanyol mantendrá su propia identidad e independencia . No obstante, ya se observan patrones similares en Barcelona. El grupo VSP busca una «gestión responsable» basada en la eficiencia financiera y la modernización tecnológica.
Puntos de vigilancia para el socio perico:
La deuda: La operación de compra del Espanyol, estimada en unos 180 millones de euros (Mundo Deportivo), plantea la duda de si el club deberá generar recursos urgentes para cubrir la inversión.
Transparencia: A diferencia de la anterior propiedad, Pace suele ser más mediático y abierto a foros con aficionados, algo que ya ha empezado a implementar en el RCDE Stadium.
Modelo Multiclub: Existe el riesgo de que el Espanyol se convierta en una pieza de un engranaje mayor, donde el talento se mueva según los intereses globales del grupo VSP y no solo por necesidades deportivas locales.
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