Hoy se cumplen siete años del emocionante mensaje de Felipe VI contra el golpe de Estado separatista que encabezaron Carles Puigdemont y Oriol Junqueras. El 3 de octubre de 2017 pasaron dos cosas que cambiaron el rumbo de la asonada secesionista: Los de Artós convocaron un pasacalles espontáneo en Barcelona contra la huelga general que el independentismo organizó para forzar la independencia tras la consulta ilegal del 1 de octubre, y el Rey salió a defender a los catalanes.
Tras dos días de incertidumbre y, por qué no decirlo, miedo, la Cataluña constitucional respiró cuando escuchó en boca del Rey el «no estáis solos» y cuando denunció el ataque a la Constitución por parte del gobierno autonómico de Puigdemont. Vimos la luz al final del túnel y fue el detonante para que cinco días después, el 8 de octubre, un millón de personas se manifestaran cívicamente por las calles de Barcelona, rompiendo el mito del «un solo pueblo en marcha hacia la independencia» que el separatismo había vendido a la opinión pública mundial.
El 8 de octubre se demostró que había otra Cataluña alternativa a la separatista, formada por millones de ciudadanos anónimos cansados de ver como se cuestionaba la españolidad de esta comunidad autónoma. Y el alimento espiritual que motivó a la gente a salir a la calle fue el valiente discurso de Felipe VI.
Desde ese día el independentismo catalán, una ideología basada en el rencor, ha mostrado todo su odio hacia el Rey, al que consideran responsable de su fracaso. Y tienen razón, él propició que su golpe de Estado no triunfara. Y por esto muchos catalanes le estamos agradecidos, y tenemos que apoyarle más que nunca, ahora que Pedro Sánchez y sus aliados populistas y separatistas intentan minar su imagen.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















