Decir que las cuestiones que expongo en esta crónica, las planteo como un ciudadano de a pie sin adscripción política alguna, aunque llevo ya 29 años luchando desde diversas entidades cívicas por la libertad y contra las imposiciones del nacionalismo identitario en Cataluña, y hago las propuestas con total espíritu constructivo. Quiero, en todo caso, empezar por felicitar al PP por el, al parecer, éxito de su congreso. El lema del mismo ha sido “Toma partido por España”.
Es en este sentido, me gustaría conocer como piensan concretar esto en el caso de Cataluña o de Vascongadas particularmente, donde España, el Estado, está en la práctica a punto de desaparecer. Pienso modestamente que, ante la enorme gravedad de la situación, los partidos constitucionales en Cataluña y en toda España, están obligados a construir y ofrecer en un proyecto atractivo y creíble para que el constitucionalismo pueda llegar a ser una alternativa real e «ilusionante» frente al separatismo y el izquierdismo, contra esa especie de nuevo «Front Popular» que se ha configurado en Cataluña, donde desde hace cuatro décadas lo dominan prácticamente todo y están imponiendo, junto a sus múltiples tentáculos, el relato que a ellos les interesa.
Es imprescindible pues, desde la sociedad civil y en especial desde los partidos políticos constitucionales, intentar desmontar con contundencia y sin complejos, uno a uno, el falsario y destructivo relato que están imponiendo los socialseparatistas, dando la batalla ideológica y cultural en todos los ámbitos. En este sentido me atrevo a sugerir algunas cuestiones:
Hay que combatir abiertamente el tema de la falsaria Ley de Memoria Histórica. Llevan décadas falsificando y manipulando la historia, imponiendo con sus ocultaciones un único relato, el que a ellos les interesa, y ya se sabe el que calla otorga.
Hay que acabar con un sistema educativo, configurado, dominado y dirigido por el separatismo y la izquierda, donde han impuesto la inmersión lingüística en catalán (modelo nacido en 1983 y universalizado a partir del año 1992), el adoctrinamiento y la formación del espíritu nacionalista, algo solo propio de los regímenes totalitarismos.
Hay que defender el español, nuestra lengua común, que desde hace décadas han desterrado a nivel institucional, y defender el bilingüismo (a una sociedad bilingüe se corresponden instituciones bilingües), es decir la cooficialidad lingüística efectiva que establece la Constitución. Aquí se incumplen reiteradamente las sentencias judiciales que establecen que al menos el 25% de las clases en los centros educativos catalanes deben impartirse en castellano. Hay que desterrar también las multas lingüísticas a comerciantes de Cataluña por no rotular en catalán.
Hay que combatir los abusos y los desequilibrios existentes en las llamadas leyes de género. Hay que denunciar que en Cataluña en los últimos 45 años los únicos que han estado robando a manos llenas han sido los nacionalistas, con el clan de los Pujol a la cabeza, y que lo han hecho con total impunidad. Y que ahora lo siguen haciéndolo de hecho, al destinar millones y millones de euros en propaganda y en entidades (Òmnium, la ANC y otras muchas) para seguir avanzando en la falsaria y sectaria “construcció» nacional y en el «procés», que sigue vivo, no lo duden. Cuando lo consideren oportuno van a dar un nuevo golpe de Estado imponiendo la DUI (Declaración unilateral de independencia), los partidos separatistas no han parado de anunciarlo.
Hay que dar una batalla sin cuartel para que tal como marca la Ley, la bandera española esté presente en las fachadas de todos los Ayuntamientos e instituciones públicas de Cataluña (básicamente los que están dando la batalla en este tema son entidades cívicas como Impulso ciudadano). El 83% de los ayuntamientos incumplen esta Ley en Cataluña (algo similar ocurre en Vascongadas). Incumplen esta Ley: 302 ayuntamientos gobernados por Junts, 293 por ERC, los 17 gobernados por la CUP, 48 gobernados por el PSC, incluso uno gobernado por el PP (Monistrol de Montserrat).
En muchos de estos ayuntamientos, ondean además, impunemente en sus fachadas, esteladas y pancartas separatistas. Y en la entrada de muchos de estos municipios, junto al nombre de la población aparecen rótulos donde puede leerse «Municipi de La República Catalana».
Hay que acabar con el bochornoso sectarismo nacionalista de TV3 y de la mayoría de medios de comunicación de Cataluña, convertidos en meros panfletos del «procés» que subsisten solo gracias a las millonarias subvenciones que reciben. Hay que desmontar claramente el relato donde los nacionalistas no paran de presentarse como los oprimidos y las victimas de un Estado opresor. Aquí, antes y ahora, los únicos oprimidos y victimas, son los sectores más pobres de la población, los discriminados, los excluidos y los silenciados por el nacionalismo separatista,
Hay que denunciar también, cuando corresponda, a la nacionalista y por ello cada vez más irrelevante Iglesia catalana, repleta de obispos y curas nacionalistas, que en las últimas décadas no han parado de arrodillarse ante el separatismo y han actuado abiertamente como un instrumento más del nacionalismo.
Hay que recordarles que no “som un sol poble” y que no tenemos «una sola llengua» como nos quieren imponer. Que Cataluña es plural, que Cataluña somos todos y que aquí no pueden haber catalanes de primera y de segunda, en función de la lengua y cultura que comparten. Hay que decirles con rotundidad que nada hay más reaccionario que el nacionalismo, que desde sus orígenes, ha estado siempre teñido de racismo, clasismo, intolerancia y complejo de superioridad moral y cultural. En definitiva hay que combatir con contundencia lo que izquierdistas y separatistas han impuesto en Cataluña como dictadura de lo políticamente correcto.
Ahora los socialistas nos están intentando vender una aparente y falsa normalidad. Desde el Gobierno de Illa, nos están bombardeando con campañas propagandística y mentirosas, como la que lleva por lema: «Som El Govern de Tothom”. La realidad es que en Cataluña respecto al anterior gobierno de Aragonès, y salvo algunos pequeños gestos de cara a la galería, todo sigue exactamente igual.
Ahora socialistas y nacionalistas se centran en incrementar las imposiciones lingüísticas del catalán, en el tema identitario y en el de imponer su relato de la Memoria Histórica, así como, sobre todo, en seguir arrancando del agonizante gobierno de Sánchez, competencias y más competencias, casi todas inconstitucionales. Están ya a punto de conseguir que España desaparezca de facto totalmente de Cataluña.
De hecho, con la complicidad de los sucesivos Gobiernos de España, llevan cuarenta años avanzando en esta tarea de demolición del Estado en Cataluña, socavando gravemente la igualdad de derechos de todos los españoles y la propia unidad nacional; y sin embargo no deja de sonar, de cuando en cuando, la funesta cantinela del dialogo y la negociación con los nacionalistas (algunos parece no haber aprendido nada) cuando ellos, que quieren destruir España, tienen como único objetivo la independencia.
Y todo esto ocurre mientras las débiles, desamparadas y perseguidas entidades constitucionalistas de Cataluña (Convivencia Cívica Catalana, Impulso Ciudadano, Unión de Brigadas, Coordinadora de la Resistencia Cívica, Asamblea por una Escuela Bilingüe, S’ha Acabat! , Tolerancia, Hablamos Español, SCC, Cataluña Suma Por España, Somatemps, Aixeca`t/Levántate..), llevan, en muchos casos, desde hace décadas, ante la indiferencia y el desprecio del Gobierno de España, de la Generalitat y del resto de instituciones públicas de Cataluña, la constante vulneración de derechos que aquí se cometen. Y aunque se mueven todas ellas en la más absoluta precariedad, pues combatir al nacionalismo es condenarse al más absoluto ostracismo, siguen dando, contra viento y marea, la batalla por la democracia, la libertad y la igualdad de derechos de todos los españoles.
¿Querrá la nueva dirección del PP tomar nota de alguna de las cuestiones aquí planteadas, por este modesto ciudadano que las suscribe? Algunos de las cosas que veo en Cataluña y que he escuchado en los últimos días, por parte de algunos dirigentes del PP, no parecen ir del todo en esta dirección.
Por ejemplo, hace dos días, se votaba en el pleno del distrito de Sants-Montjuich del Ayuntamiento de Barcelona, una amplia y elaborada propuesta de Convivencia Cívica Catalana y Vox para garantizar el uso normal del español en las comunicaciones oficiales del Ayuntamiento de Barcelona. Pues bien, la propuesta defendida por Ángel Escolano (presidente de CCC) fue rechazada, y no contó siquiera con el apoyo del PP que se abstuvo.
Como decía, en la fachada del Ayuntamiento de Monistrol de Montserrat gobernado por el PP, no ondea la bandera española, hace unos meses Impulso Ciudadano intentó convencer infructuosamente a la alcaldesa para que la colocara.
Xavier García Albiol (alcalde del PP en Badalona) – confesó hace unos días en TV3% que «coincidió y habló de forma muy correcta con Puigdemont hace tres meses en el Parlamento Europeo» y declaró también que «creo que se puede hablar con Junts, dentro de la Constitución se puede llegar a acuerdos favorables para todos». ¿ De qué se puede hablar “correctamente” con un golpista y un prófugo de la justicia como Puigdemont y llegar a acuerdos con Junts (con los que quieren destruir España)? Yo le diría “correctamente” ¡Puigdemont a prisión!
Por cierto, el Ayuntamiento de Badalona, con mayoría absoluta del PP, viene homenajeando al siniestro Lluís Companys (golpista y responsable del asesinato de 8.352 catalanes), esto se decía en la web oficial del Ayuntamiento de Badalona el pasado octubre: “Demà dimarts 15 d’octubre a les 9.30 hores se celebrarà l’homenatge institucional al Molt Honorable President Lluís Companys amb motiu del 84è aniversari del seu afusellament per part de l’exèrcit franquista al castell de Montjuïc. L’acte tindrà lloc al monòlit dedicat al president situat al jardinet de l’avinguda del President Lluís Companys i inclourà una ofrena floral i un minut de silenci». En representación del equipo de gobierno asistieron dos concejales del PP (Rosa Bertran y Sònia Egea- Teniente de Alcalde-,). En fin, espero sinceramente que lo aquí expuesto no caiga, del todo, en saco roto.
Salvador Caamaño Morado (presidente de la Coordinadora de la Resistencia Cívica de TGN. Fue uno de los fundadores de Foro Babel en Tarragona- 1996-. Dirigente local del PSUC y de CC.OO en los años 70-80 Y autor del libro “Tarragona 1936. Terror en la retaguardia”).
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