
Alucinante semana, sin duda. Si Gabriel Rufián, el comercial de impresoras y camisetas diversas en el Congreso de los Diputados, puede pasar por un político respetable a medio camino entre Miquel Roca y Josep Antoni Duran i Lleida, entonces Lorena Roldán puede pasar por una firme líder constitucionalista que nos defenderá de Quim Torra. Todo es cuestión de fe. Y de tener un buen asesor de imagen.
Las casas de apuestas ya especulan sobre lo que tardará Rufián volver a enseñar la chorra (dialéctica, se entiende) desde la tribuna del Congreso y las semanas que se tomará Roldán antes de hacerse un ‘Arrimadas’ a Madrid si las sucesivas encuestas que le pronostican batacazo electoral aciertan. No sé que tiene la capital que tanto enamora a los dirigentes de Ciudadanos. Aunque de entrada se me ocurre un par de cosas, como que Torra no manda allí y que dan tapa con la caña.
Los que ya se están frotando las manos son Alejandro Fernández y Miquel Iceta. O mejor dicho, Miquel Iceta y Alejandro Fernández. El socialista se va a merendar, según diversos sondeos, a los naranja como primer partido constitucionalista en Cataluña, como ya se vio en las pasadas municipales. El «cero points» de alcaldías para Cs va ser el aperitivo para Roldán, que tiene una cara de chivo expiatorio del tamaño de la catedral de Notre Dame. Carlos Carrizosa ha sido listo dejando a Lorena ante el «quién maneja mi barca, quién, que a la deriva me lleva» que le espera al grupo parlamentario de Cs en las próximas autonómicas. El fuego chamuscador, siempre mejor en cabeza ajena.
Fernández también pillará cacho de la descomposición electoral de Cs, su labor de hormiga para ir reconstruyendo el partido a golpe de «libro blanco» y de copla de Manolo Escobar, poco a poco va sacando del ataúd al PP catalán. Si tras el ‘sorayismo’ que se comió dos «referéndums» que «nunca se celebraron» consigue los 7-8 escaños que le dan algunas encuestas, al bueno de Alejandro habrá que ponerle en el panteón de las recuperaciones sorprendentes, como las de Dr. House, Jesucristo e Isabel Pantoja.
Si al final Lorena consigue un milagro, a lo mejor hasta vemos a Rufián preparando las oposiciones a la Guardia Civil, para redimir sus pecados trabajando bajo el rótulo de «Todo por la patria». Gabriel, hasta los cuarenta años puedes hacerlo, y España acoge con los brazos abiertos al hijo pródigo. Eso sí, devuelve antes a Pere Aragonès las chapitas de «Free Junqueras» y las impresoras.
Por Sergio Fidalgo. Director de elCatalán.es
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















