Pedro Sánchez ha decidido poner en peligro, con su política errática, la seguridad nacional. El CNI es un organismo sensible, que tiene una tarea delicada y que, para poder hacer su trabajo con eficacia, necesita el máximo de discreción y apoyo político. Justo lo contrario que han hecho en los últimos años los Gobiernos de PSOE y Podemos y PSOE y Sumar.
Sánchez ha puesto a los pies de los caballos a varios dirigentes del CNI, que han visto como su trabajo en defensa del orden constitucional se ha visto en entredicho por los pactos de los socialistas con los partidos que solo buscan acabar con nuestro sistema de libertades. Si Bildu, ERC o Junts son los que deciden cuál ha de ser la política de seguridad nacional, a España como país democrático le quedan tres telediarios.
Que el Gobierno haya dejado tirada a la ex directora del CNI Paz Esteban en los intentos del separatismo de incriminarla, para así deslegitimar la acción de vigilancia contra los intentos separatistas de subvertir nuestros sistema de libertades, es una prueba más de los pocos escrúpulos de Sánchez. Una democracia que no investiga a los que quieren acabar con ella es una democracia con fecha de caducidad. Y el PSOE es el mejor cómplice de los totalitarios.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 5, 10, 20, 50 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.


















