Rosa Maria Sardà devolvió su Creu de Sant Jordi porque “no era merecedora dadas las circunstancias”

La actriz Rosa María Sardà devolvió el 24 de julio a la Generalitat de Cataluña la Cruz de Sant Jordi por considerar que, “dadas las circunstancias”, no era merecedora de una de las máximas condecoraciones que concede cada año el Gobierno catalán. Este hecho lo ha relatado la cineasta Isabel Coixet en un artículo publicado en El País.

“No se lo dijo a nadie porque sabía que intentarían disuadirla y en aquellos momentos, tras una larga enfermedad de la que estaba saliendo, no se sentía con energía suficiente para discutir y defender su decisión. Tan solo quería ejecutarla”, argumenta Coixet.

La actriz la entregó personalmente a un funcionario en el Palacio de la Generalitat situado en la barcelonesa Plaça de Sant Jaume y junto con la condecoración le dio una nota.

Coixet desvela como “en la nota de su puño y letra, decía que dadas las circunstancias, ella no se consideraba merecedora de la Creu de Sant Jordi otorgada por el Gobierno catalán y que, como la condecoración traía consigo que en el momento del fallecimiento, la Generalitat ofrecía una esquela en los periódicos, que por favor tuvieran a bien ahorrársela”.

Rosa María Sardà tenía la Creu de Sant Jordi en su poder desde el año 1994.