El RCD Espanyol ha comenzado la temporada con un refuerzo que despierta entusiasmo entre la afición perica: Roberto Fernández. El delantero, que tras demostrar en la segunda vuelta de la pasada campaña su valía, llega con hambre de gol y ganas de reivindicarse, y ha aterrizado en Cornellà con el firme propósito de convertirse en una de las piezas clave en el ataque blanquiazul. Este miércoles fue el artífice de la meritoria victoria en el campo del Wolfsburgo, equipo de la Bundesliga que quedó 11º la pasada temporada.
Roberto Fernández, que salió de titular, forzó un penalti que él mismo marcó. Y es que su incorporación no solo refuerza el frente ofensivo, sino que aporta carácter, trabajo y un olfato goleador que el equipo echaba en falta. Desde su llegada, Roberto ha dejado claro que no viene a pasearse. En los entrenamientos se ha mostrado comprometido, intenso y con una actitud ejemplar. Su adaptación al vestuario fue rápida,.
Este jugador representa esa clase de delantero que sabe moverse entre líneas, que cae a bandas si es necesario y que no duda en sacrificarse por el equipo. No es solo un rematador, es un jugador inteligente que interpreta el juego con madurez. Además, su potencia física y su capacidad de definición lo convierten en una amenaza constante para las defensas rivales.
Con experiencia en el fútbol profesional y un recorrido que combina juventud con bagaje competitivo, Roberto llega en el momento justo de su carrera. Ha aprendido de cada paso dado, ha superado momentos complicados y ahora quiere consolidarse en un club con historia, ambición y una afición que exige entrega y pasión. Y eso, precisamente, es lo que él promete dar.
En un mercado cada vez más globalizado, apostar por jugadores como Roberto Fernández (23 años), que conocen el fútbol español y están dispuestos a crecer con el equipo, es un movimiento inteligente. El Espanyol no solo ficha a un delantero, ficha a un proyecto con presente y futuro. Sus seis goles en el segundo tramo de la pasada temporada se pueden multiplicar por dos o por tres a poco que la campaña vaya bien.
La afición ya ha comenzado a corear su nombre en redes y en las gradas. Hay una mezcla de ilusión y esperanza depositada en este nuevo número ‘9’. Y es que jugadores como Roberto, comprometidos, con hambre y con talento, son los que suelen dejar huella en los clubes que les abren las puertas. Todo indica que Cornellà puede convertirse en su casa durante mucho tiempo.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















