El RCD Espanyol encara el tramo decisivo de la temporada con un objetivo ambicioso: el regreso a las competiciones europeas. Históricamente, nuestra entidad ha lidiado con tres obstáculos recurrentes: la división interna, la inestabilidad en los proyectos y la falta de fortuna en momentos clave, como las finales continentales perdidas.
A pesar de las disputas sociales por Sarrià o los cambios de rumbo en la gestión deportiva y económica, el club celebra 125 años de vida. El Espanyol se mantiene como el único club catalán capaz de plantar cara de forma sostenida al FC Barcelona. Esta supervivencia tiene especial mérito al competir bajo la sombra de un coloso con una enorme influencia en el mundo del fútbol.
La fuerza del «Mágico» reside en su gente. Las virtudes del perico —tenacidad, capacidad de lucha y fidelidad— han permitido al club a lo largo de su historia superar las crisis y los «bandazos» en la planificación. En un entorno donde el apoyo externo es escaso, el crecimiento del club depende exclusivamente del esfuerzo de su masa social y deportiva.
La segunda vuelta presenta un calendario exigente con rivales de entidad. No obstante, el mensaje del club es claro: la rendición no es una opción. Con la unidad como bandera, el equipo buscará una plaza en Europa para consolidar su proyecto y seguir desafiando la lógica deportiva. La primera meta volante es un Girona, un rival difícil que parece habernos cogido la medida. Por eso toca cambiar la dinámica y ganarles ya.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















