El Catalán
Lazo negro
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
No hay resultados
Ver todos los resultados
DONAR
El Catalán
No hay resultados
Ver todos los resultados
El Catalán Cultura

Miguel Anxo Bastos: «¿Estaríamos dispuestos a que nuestras libertades dependieran de mayorías globales?»

Entrevistamos al autor de 'Lo pequeño es posible' (Ediciones Deusto).

Por Sergio Fidalgo
domingo, 17 de mayo de 2026
en Cultura
6 mins read
 

Contenido relacionado

No hay contenido disponible

Sergio Fidalgo: Hoy hablamos con el profesor Miguel Anxo Bastos, catedrático de Ciencias Políticas en la Universidad de Santiago de Compostela, sobre su libro Lo pequeño es posible, editado por Deusto. Un ensayo breve, como su propio título reivindica, que defiende la viabilidad —e incluso las ventajas— de los pequeños Estados frente a las grandes estructuras políticas supranacionales que hoy dominan el panorama, como la Unión Europea o el Mercosur.

Antes de empezar, me gustaría destacar una de las ideas centrales del libro. Usted sostiene que la riqueza de un país no depende directamente de su tamaño, aunque sí cree que este influye. Cito literalmente: “El principal determinante de la riqueza relativa de una sociedad es su sistema económico y no su tamaño; pero el tamaño reducido facilita el establecimiento de sistemas económicamente libres y competitivos”. Es decir, los países pequeños, obligados a abrirse al comercio y a competir, tienen más posibilidades de prosperar.

Miguel Anxo Bastos: Exacto. Mi planteamiento es analizar qué tipo de estructura política favorece determinados modelos económicos. Yo defiendo el libre mercado, y creo que los países pequeños, precisamente por sus limitaciones, tienen más difícil permitirse economías cerradas y proteccionistas. En un mundo globalizado, un Estado pequeño que no comercie o no sea competitivo lo tiene muy complicado.

Además, el libro cuestiona una idea muy extendida: que cuanto más grande es una estructura política, mejor funciona. Es la lógica de la integración europea: una Europa más grande sería necesariamente mejor. Yo pongo eso en duda. ¿Realmente el tamaño mejora la libertad, la prosperidad o la eficiencia? Creo que no necesariamente.

Sergio Fidalgo: Uno de los aspectos más interesantes del libro es el control del gasto público. Usted defiende que en los países pequeños los ciudadanos perciben mucho más claramente en qué se gasta el dinero.

Miguel Anxo Bastos: Claro. En una estructura pequeña, los costes son visibles. En un país grande, los gastos se diluyen y la gente percibe menos el impacto. Además, al aumentar la escala política aparecen nuevas estructuras y gastos que quizá no son necesarios. Pongo un ejemplo: Irlanda es una isla y no necesita portaaviones ni grandes flotas militares. España sí mantiene estructuras militares mucho más costosas. India, siendo un país aún relativamente pobre, debe sostener un aparato militar gigantesco simplemente por su tamaño. Es un cambio de escala que obliga a asumir costes enormes.

Sergio Fidalgo: También habla de los grupos de presión y de cómo la fragmentación política dificulta su influencia.

Miguel Anxo Bastos: Sí. Corromper o influir en un gobierno tiene un coste mínimo, un riesgo y una logística. En una estructura fragmentada habría que repetir ese esfuerzo en decenas de países distintos. En cambio, en una gran estructura supranacional basta con influir en unos pocos actores clave. Y además el beneficio cambia. Controlar el mercado de Andorra no genera el mismo incentivo que controlar toda la Unión Europea. Los grandes mercados hacen mucho más rentable la acción de los lobbies.

Sergio Fidalgo: Usted pone mucho el ejemplo de Andorra y habla de una democracia más cercana. Aunque también es cierto que allí gran parte de la población no tiene derechos políticos porque acceder a la nacionalidad es muy difícil.

Miguel Anxo Bastos: Sí, pero cuando hablo de cercanía democrática me refiero a otra cosa: a la proximidad real del poder. En Andorra puedes cruzarte con un cónsul por la calle, hablarle, hacerle propuestas, recriminarle cosas. Es una relación mucho más directa. Yo jamás me crucé con Felipe González o Zapatero paseando por mi ciudad. En un Estado pequeño el gobernante es mucho más accesible y visible.

Sergio Fidalgo: Usted desconfía profundamente de las grandes estructuras estatales. Incluso ha criticado cómo la educación pública sirve muchas veces para construir ciudadanos fieles al Estado y de la condición extractiva de las estructuras estatales.

Miguel Anxo Bastos: Eso no es una idea extravagante. Muchos autores clásicos de la ciencia política hablan del carácter extractivo del Estado. Charles Tilly, Michael Mann o Margaret Levi han estudiado estas dinámicas. Y con la educación pasa algo parecido. Los sistemas educativos nacionales nacieron para formar ciudadanos leales al régimen político correspondiente. Hay una profesora que se llama Carolyn Boyd, que tiene un libro llamado Historia Patria, que estudia el contenido de los libros de texto de los libros de historia en España en los últimos 150 años. Es una profesora americana que explica que lo que se enseña en la escuela —el contenido de los libros obligatorios— cambia con cada gobierno, y cada gobierno cambia la historia. Entonces, no estás enseñando historia; estás enseñando la historia que te conviene en cada momento. Esto no quiere decir que las escuelas no tengan elementos positivos, sino que la lógica que impera en su funcionamiento es esa, y lo fue en su momento. Cuando Jules Ferry en Francia, Horace Mann en Estados Unidos o Claudio Moyano en España crearon sistemas educativos, lo hicieron con la visión de crear ciudadanos imbuidos de los valores, digamos, del régimen político en el que estaban.

Sergio Fidalgo: El final del libro es especialmente sugerente. Analiza qué grandes potencias actuales podrían fragmentarse en el futuro.

Miguel Anxo Bastos: Es política ficción, pero podría ocurrir con China, Rusia o incluso Estados Unidos. La historia está llena de imperios que parecían eternos y acabaron desintegrándose. La Unión Soviética es el mejor ejemplo reciente. Y en Europa ocurrió lo mismo con el Imperio Austrohúngaro o el ruso. Estos procesos no son excepcionales. Además, muchas secesiones no tienen un origen nacionalista. Panamá nació por motivos económicos. Chequia y Eslovaquia se separaron pacíficamente y ambos países prosperaron. Montenegro también. O las repúblicas bálticas.

Sergio Fidalgo: Usted insiste mucho en diferenciar nación y Estado.

Miguel Anxo Bastos: Exacto. Una nación no necesita un único Estado. Alemania estuvo dividida en decenas de entidades políticas hasta el siglo XIX y era una gran potencia cultural. La Italia del Renacimiento también estaba fragmentada y produjo una explosión artística impresionante. Mi tesis es que la fragmentación puede favorecer la creatividad, la competencia institucional y las libertades.

Sergio Fidalgo: También utiliza el ejemplo de la Grecia clásica frente al Imperio persa.

Miguel Anxo Bastos: Claro. Todos conocemos filósofos, dramaturgos o matemáticos griegos porque Grecia estaba dividida en múltiples polis que competían entre sí. En cambio, del gigantesco Imperio persa apenas recordamos figuras culturales equivalentes. La competencia entre pequeñas unidades políticas genera innovación.

Sergio Fidalgo: Usted sostiene incluso que territorios como Cataluña o Galicia serían económicamente viables como Estados independientes.

Miguel Anxo Bastos: Países como Estonia, Letonia o Eslovaquia han progresado muchísimo en pocas décadas. El tamaño no es necesariamente una desventaja. Ahora bien, yo no hago política militante. No estoy promoviendo independencias. Mi objetivo es abrir un debate sobre el tamaño óptimo de las estructuras políticas.

Sergio Fidalgo: Hay una reflexión final muy interesante: si la lógica de la integración es siempre “cuanto más grande, mejor”, el destino natural sería un gobierno mundial.

Miguel Anxo Bastos: Exactamente. Y entonces surge la pregunta: ¿estaríamos dispuestos a que nuestras libertades dependieran de mayorías globales? Porque un gobierno mundial democrático estaría dominado demográficamente por otros bloques culturales. La fragmentación también protege libertades. Permite que existan jurisdicciones distintas, competencia institucional y espacios donde ensayar modelos diferentes.

Sergio Fidalgo: Y además facilita escapar de los regímenes opresivos.

Miguel Anxo Bastos: Claro. En la Europa fragmentada del Renacimiento, un intelectual perseguido podía cruzar una frontera cercana y seguir trabajando. Leonardo da Vinci hizo eso constantemente. La competencia entre jurisdicciones favoreció la libertad, la innovación y el progreso cultural.

Sergio Fidalgo: Recomiendo mucho la lectura de Lo pequeño es posible. Es un libro divulgativo, provocador y muy fácil de leer, que obliga a replantearse muchas ideas asumidas sobre las estructuras supranacionales.

Miguel Anxo Bastos: Ese era el objetivo: abrir el debate y cuestionar ciertos dogmas, especialmente la idea de que más integración y más tamaño significan automáticamente más prosperidad y más libertad.

NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 5, 10, 20, 50 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.

 

TV3, el tamborilero del Bruc del procés

Sergio Fidalgo relata en el libro 'TV3, el tamborilero del Bruc del procés' como a los sones del 'tambor' de la tele de la Generalitat muchos catalanes hacen piña alrededor de los líderes separatistas y compran todo su argumentario. Jordi Cañas, Regina Farré, Joan Ferran, Teresa Freixes, Joan López Alegre, Ferran Monegal, Julia Moreno, David Pérez, Xavier Rius y Daniel Sirera dan su visión sobre un medio que debería ser un servicio público, pero que se ha convertido en una herramienta de propaganda que ignora a más de la mitad de Cataluña. En este enlace de Amazon pueden comprar el libro.

necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

DONA

Recibe las noticias de elCatalán.es en tu correo

Etiquetas: Miguel Anxo Bastos
Publicación anterior

La sumisión de ERC al PSC sigue pasando factura a Junqueras

Contenido relacionado

Imagen: Eurovisión
Cultura

El oportunismo de Sánchez que condena a millones de fans de Eurovisión a recurrir a YouTube

sábado, 16 de mayo de 2026
Cultura

Eurovisión como moneda de cambio: Sánchez sacrifica el prestigio de España por su propia supervivencia

sábado, 16 de mayo de 2026
Gabriel Esparza. Foto: Nosomosnadie
Cultura

Gabriel Esparza: «Pensionistas es una oda al recuerdo de las grandes comedias españolas, de Lina Morgan o Sor Citroën»

jueves, 14 de mayo de 2026
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Sobre nosotros

  • Quiénes somos y seguridad
  • Contacto
  • Publicidad

Secciones

  • Política
  • Medios
  • Sociedad
  • Deportes
  • Cultura
  • Economía
  • Vida
  • Humor
  • Opinión
  • Aviso legal
  • Política de privacidad y de cookies

Copyright © 2017-2026. El Catalán. Todos los derechos reservados. Powered by APG.

  • El Catalán
  • Política
  • Sociedad
  • TV3
  • Medios
  • Opinión
  • Deportes
  • Cultura
  • Vida
  • Hablemos de futuro
  • Donar
  • Suscríbete
Not enough quota to unlock this post
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?