‘Meridiana Resisteix’ es el nombre que han escogido unos pocos radicales secesionistas, algunos de ellos muy violentos, para secuestrar una de las principales vías de circulación de Barcelona y provocar molestias a vecinos, conductores y viandantes. Una familia no puede reunir a más de seis personas, los bares han estado cerrados durante semanas y estos vándalos han podido ejercer su violencia simbólica de manera impune. El Covid no va con ellos.
Esta protesta poco a poco ha ido degenerando, y gracias a la protección y la impunidad que le garantiza la Generalitat, ha ido cayendo en una espiral de intolerancia. Han agredido a periodistas, encienden hogueras, queman banderas de España, ponen música a todo volumen pensando que la vía pública es para montar fiestas en plena pandemia y gritan «vivas» a una banda terrorista como Terra Lliure mientras los Mossos d’Esquadra, en vez de echarlos, les protegen de los vecinos que ya están hartos.
Este pasado viernes cortaron por 270ª vez esta avenida, convirtiéndose en el símbolo más claro de la podredumbre separatista: si llevas la estelada puedes hacer cualquier tipo de barbaridad, que ni la policía, ni la Generalitat harán nada. Eso sí, si alguien intenta quitar un lazo amarillo de plástico de la vía pública delante de un policía autonómico acabará retenido, identificado y, posiblemente, llevado a comisaría. Es la ley del embudo, y demuestra que Cataluña es una semidictadura en la que hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.
Pero lo que es más grave es que el Ayuntamiento de Barcelona no ha dicho «basta». Ni Ada Colau, ni el teóricamente muy constitucionalista Jaume Collboni se han plantado para exigir que se respeten los derechos constitucionales y cívicos de unos vecinos de Barcelona a no ser molestados tras 270 cortes de tráfico. Han hecho posible la ‘barra libre’ de un puñado de intolerantes al no exigir a la Generalitat que prohibiera ese abuso. Son sus cómplices, y de todo lo que pase en estos cortes será tan responsables como lo son los que cantan «Visca Terra Lliure» o agreden a periodistas. Incluyendo la extensión del virus entre docenas de manifestantes que respetan la distancia de seguridad cuando les viene en gana.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.

















