El PSOE sigue atrapado en sus propias contradicciones en Andalucía. Aunque oficialmente el partido da por hecho que María Jesús Montero será su candidata en las próximas elecciones autonómicas, en la trastienda socialista se trabaja desde hace semanas en la dirección contraria: explorar fórmulas para que la vicepresidenta primera no tenga que dar el salto andaluz y pueda seguir instalada en el Consejo de Ministros y así lo ha desvelado Voz Pópuli.
No se trata de abrir un debate interno ni de buscar un relevo alternativo —algo que evidenciaría aún más el vacío de liderazgo del socialismo andaluz—, sino de comprobar si existe algún resquicio político que permita desactivar una candidatura que nadie parece querer asumir con convicción, empezando por la propia interesada. “Ella es la primera que no quiere”, reconocen sin ambages fuentes del partido, en una admisión que deja en evidencia la falta de entusiasmo y proyecto real.
En Ferraz admiten que el escenario “está muy amarrado” y que dar marcha atrás tendría un alto coste político, precisamente porque la operación Montero fue diseñada como un movimiento estratégico para tapar una crisis interna crónica y frenar el avance del PP de Juanma Moreno. Sin embargo, la realidad ha acabado imponiéndose: la vicepresidenta no quiere abandonar Madrid y el PSOE no sabe cómo corregir una decisión tomada más por cálculo que por convicción.
Montero fue colocada hace meses como secretaria general del PSOE andaluz con la misión de cerrar una etapa convulsa y construir una alternativa sólida al actual Gobierno autonómico. Desde entonces, ha intentado compatibilizar ese cargo con el Ministerio de Hacienda y la vicepresidencia primera, en un ejercicio de acumulación de poder que hoy se revela insostenible, tanto política como orgánicamente.
La situación se agrava en un momento especialmente delicado, con la financiación autonómica sobre la mesa y con Montero desempeñando un papel clave en las negociaciones desde el Gobierno central. El resultado es un PSOE andaluz en pausa, sin liderazgo efectivo, supeditado a los intereses personales y estratégicos de una dirigente más preocupada por conservar su sillón en Madrid que por ofrecer una alternativa creíble en Andalucía.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















