Xavi Freixes ha hecho una apuesta especialmente inteligente en Ràdio 4. Hablamos de una emisora que atesora una gran potencialidad —gracias a su amplia cobertura territorial en toda Cataluña y al músculo que aporta pertenecer al grupo RTVE—, pero que, temporada tras temporada, se ha estrellado contra unas cifras de audiencia decepcionantes.
Frente a esta inercia, Freixes propone una radio dinámica y fresca, capaz de vertebrar el pulso de la actualidad con contenidos de genuino interés ciudadano. Es consciente de su principal hándicap: su programa arranca a las diez de la mañana, un momento en el que los grandes «transatlánticos» mediáticos del mapa catalán ya han exprimido y desmenuzado el grueso de la actualidad política. Por ello, desmarcarse del ruido partidista y ofrecer una alternativa que vaya más allá de la última controversia de salón no solo es un acierto, sino la única vía sensata para competir en esa franja.
A esto se suma un valor diferencial indispensable: una pluralidad en sus tertulias y mesas de debate que resulta tan infrecuente en Cataluña como gratificante en una emisora de titularidad pública. Dar cabida a perfiles y sensibilidades que en otros diales resultarían sencillamente impensables es un ejercicio de rigor democrático digno de elogio.
No hay que olvidar que los medios públicos se financian con los impuestos de todos los ciudadanos. Por tanto, es exigible que esa inversión tenga un retorno social y una repercusión en términos de audiencia que la justifique. No se trata, evidentemente, de caer en el sensacionalismo ni de hacer cualquier cosa a la desesperada por rascar unas centésimas de cuota, pues la vocación de servicio público debe ser innegociable. Se trata, más bien, de aplicar las dosis de talento, equilibrio y creatividad necesarias para enganchar de manera paulatina a un público que vuelva a confiar en la radio pública.
La radio es un medio de cocción lenta y hábitos arraigados, donde las audiencias no se improvisan: se construyen día a día y tardan tiempo en consolidarse. Ojalá la dirección tenga la paciencia y la visión de concederle a Xavi Freixes el margen necesario para consolidar un gran programa de mediodía en una emisora que, desde hace demasiado tiempo, necesita buenas noticias.
NOTA: elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.
















