Muchos barrios y ciudades catalanas son un polvorín porque el nacionalismo catalán ha preferido llenar Cataluña de inmigración de origen magrebí para evitar la hispanoamericana. Así podían vender a los recién llegados que la ‘lengua de integración’ era el catalán en vez del español.
Pero esta inmigración se ha descontrolado, y ha crecido tanto que parte del separatismo abomina de su propia obra, el facilitar la llegada de inmigrantes con una mayoría de personas con una religión y una cosmovisión social tan fuerte y tan diferente que hace casi imposible una integración ordenada en una sociedad laica y democrática.
A muchos separatistas les hace gracia cuando en TV3 aparece una chica o una señora con velo islámico hablando en un catalán perfecto, pero nadie les explicó las ‘otras’ consecuencias de esta política de inmigración. Muchos se han enfadado y se van a producir cambios de calado en la política catalana.
NOTA: En estos momentos de crisis y de hundimiento de publicidad, elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















