El abogado del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, Jorge Español, ha puesto el foco en la auténtica tragedia patrimonial que sufrieron las pinturas románicas de su monasterio. Junto a un equipo de expertos españoles e italianos, Español visitó el MNAC para examinar el estado de las célebres obras. Pero su mensaje fue claro y contundente antes de acceder al museo.
El letrado aragonés no dudó en señalar a la Generalitat republicana como la causante del grave daño. Recordó ante los medios el arranque «violento» e improvisado que sufrió este valioso patrimonio al inicio de la Guerra Civil. Aquella intervención de 1936 supuso un desastre irreparable.
“El debate sobre los posibles microdaños de un traslado actual no tiene sentido cuando se compara con la auténtica carnicería que hizo el funcionario de la Generalitat republicana, Josep Gudiol, en 1936”, denunció Español. Es una crítica demoledora a la gestión de la izquierda catalana de entonces.
Aquel movimiento, presentado como una «evacuación protectora», fue en realidad una acción precipitada y sin los medios técnicos adecuados. Los frescos fueron arrancados a golpe de espátula y martillo, sin protocolos de conservación, causando pérdidas irreversibles.
El resultado de la actuación republicana: amplias zonas fracturadas, pigmentos arrancados y fragmentos destruidos para siempre. Lo que hoy se expone en el MNAC es solo una porción del conjunto original, una de las joyas del románico europeo.
La revisión de Español y su equipo no es solo una cuestión de ejecución judicial. Detrás hay una reivindicación de la verdad histórica: la destrucción no fue casual, sino una acción directa de la administración catalana de la época. El abogado, que busca el retorno de las obras a Aragón por orden judicial, también solicitó examinar más allá de lo expuesto en las salas, queriendo contrastar la superficie de pintura conservada en las reservas del MNAC. El museo, dependiente de la Generalitat, se opuso, recurriendo y alegando que la inspección debe limitarse a lo ya expuesto.
Esta discrepancia refuerza la sospecha de Español: los metros cuadrados arrancados en los años treinta por la Generalitat republicana no coinciden con los metros actualmente conservados. Esto plantea la posibilidad de pérdidas o extravíos ocurridos en aquel momento dramático para el patrimonio aragonés.
Tras la jornada, el ambiente fue «cordial y profesional», y Español manifestó su confianza en que la sentencia de restitución se ejecute finalmente. No obstante, la polémica visita reaviva un debate fundamental: el del expolio y la destrucción de patrimonio durante la Guerra Civil a manos de la administración republicana.
Ochenta años después, las superficies irregulares y los vacíos en las escenas románicas son el testimonio material de una intervención desastrosa. El foco debe estar en aquel daño irrecuperable, provocado por quienes decían proteger el arte, en lugar de en los riesgos de un traslado actual y controlado.
NOTA DE LA REDACCIÓN: elCatalán.es necesita su apoyo para seguir con nuestra labor de defensa del constitucionalismo catalán y de la unidad de nuestro país frente al separatismo. Si pueden, sea 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.




















