La realidad del día a día en Ceuta vuelve a chocar frontalmente con la propaganda institucional del Ministerio del Interior. Mientras Fernando Grande-Marlaska insiste en calificar la preocupación ciudadana como una mera percepción subjetiva, los episodios violentos se multiplicaron de nuevo en las calles de la ciudad autónoma.
El relato de normalidad que intenta proyectar el Ejecutivo de Pedro Sánchez se desmorona ante la gravedad de los hechos. Las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad se enfrentan a un escenario crecientemente hostil, marcado por agresiones cada vez más severas durante sus labores de apoyo y patrullaje.
El caso más reciente tuvo lugar este miércoles a las puertas de un Mercadona. Okdiario ha denunciado que un individuo intentó sustraer el bolso a una viandante al salir del recinto, lo que provocó la rápida intervención de una patrulla militar que se encontraba en las inmediaciones. Al acudir en socorro de la víctima, uno de los efectivos de Regulares sufrió el acometida directa del asaltante. El atacante le propinó una serie de patadas violentas que le provocaron la dislocación de la rodilla antes de lograr darse a la fuga con el resto del grupo.
Este grave suceso no representa un hecho aislado, sino la continuación de una preocupante secuencia de altercados registrados en las últimas jornadas. Apenas un día antes, la tensión se trasladó a la playa del Trampolín, un área marcada por la proliferación de asentamientos ilegales. En ese punto, varios efectivos acudieron a sofocar una alteración del orden entre un grupo de personas. Durante la intervención, uno de los implicados arremetió contra un militar esgrimiendo un arma blanca, aunque pudo ser reducido a tiempo, entregado a la Policía y posteriormente expulsado tras pasar a disposición judicial.
La racha de agresiones incluye también graves altercados acaecidos durante el fin de semana. A última hora del domingo, un uniformado resultó herido a las puertas de otro supermercado al intentar identificar a un individuo tras cometer una infracción. El intento de filiación derivó en un duro forcejeo en el que el militar terminó derribado en el suelo con una luxación de codo. Apenas tres horas después, otra patrulla de La Legión fue rociada con espray de pimienta en la barriada de Príncipe Felipe, saldándose el ataque con un detenido.
Estos episodios reflejan una peligrosa pérdida del principio de autoridad en la frontera sur. Los servidores públicos que velan por la seguridad colectiva sufren las consecuencias directas de una gestión migratoria caracterizada por la falta de firmeza y la escasez de recursos operativos. La protección de los ciudadanos y el respaldo sin fisuras a los uniformados exigen respuestas inmediatas y medidas disuasorias. La Moncloa no puede seguir parapetándose en eufemismos mientras la crudeza de los datos desmiente sus balances oficiales sobre el terreno.
NOTA: elCatalán.es necesita ayuda para poder seguir con nuestra labor de apoyo al constitucionalismo y de denuncia de los abusos secesionistas. Si pueden, sea 2, 5, 10, 20 euros o lo que deseen hagan un donativo aquí).
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.















