Sergio Fidalgo (SF): Estamos con Hugo Escarpa, a quien ya conocen de otras ocasiones en las que ha representado a S’ha Acabat!. Hasta ahora ejercía como vicepresidente, pero desde hace unos días es el nuevo presidente de la entidad.
SF: Eres el sucesor de Andrea Llopart, quien ha realizado una gran labor. Tu nombramiento parece un relevo natural, ya que formabas parte de la maquinaria de la asociación. ¿Qué retos te planteas en esta nueva etapa?
HE: Llevo casi cuatro años en S’ha Acabat!. Formé parte de la junta directiva de Julia Calvet y luego fui vicepresidente con Andrea [Llopart]. Espero estar a la altura del trabajo que ambas realizaron. Mi mandato será continuista en el sentido de que lo que funciona bien no debe cambiarse. El objetivo principal ahora es abrir delegaciones en Lérida y Gerona. Es muy necesario que un grupo como el nuestro tenga presencia en esas universidades, que actualmente están dominadas por el separatismo. Los jóvenes de allí también merecen una alternativa que disienta de lo políticamente correcto establecido por el separatismo.
SF: ¿Cómo queda configurada la nueva junta directiva?
HE: Como vicepresidente cuento con Carlos Caballero, un joven que estudia en la Universidad Pompeu Fabra y que ya estaba en la junta de Andrea. Me parece fundamental que haya caras nuevas y jóvenes; yo tengo 22 años y, aunque no me considero viejo, es importante asegurar el relevo generacional.
El resto del equipo lo forman:
- Luis Galindo como tesorero.
- Eva Fernández como secretaria.
- Santiago Bolaños, que está terminando el bachillerato, como nueva incorporación.
- Manuel Mesa como responsable de organización.
- Y hemos creado una nueva figura: el Responsable de Memoria, a cargo de Adela Arteta.
SF: Es interesante esa figura de «Responsable de Memoria». ¿Por qué habéis decidido incorporarla?
HE: Creemos que los jóvenes debemos honrar y respaldar la memoria y dignidad de las víctimas del terrorismo de ETA. Es un momento crucial, especialmente cuando vemos manifestaciones masivas en el País Vasco reclamando derechos para los presos etarras, mientras las víctimas son olvidadas por el Gobierno. Esa «memoria democrática» de la que hablan suele excluir a quienes más sufrieron. Con Adela Arteta, que conoce muy de cerca esta realidad, realizaremos un gran trabajo. Recientemente celebramos las segundas jornadas por las víctimas y queremos darles continuidad. Además, seguiremos exigiendo la ilegalización de Bildu; creemos que partidos como el PP y VOX deben comprometerse a que gente así no campe a sus anchas por las instituciones del Estado.
SF: Has mencionado a Adela Arteta. Para quienes no la conozcan, es hija de Iñaki Arteta, uno de los cineastas que más voz ha dado a las víctimas del terrorismo. Adela es una persona con una gran formación y muy comprometida que conoce bien la importancia de que los jóvenes no olviden la barbarie de ETA, Terra Lliure, el FRAP o el GRAPO.
HE: Exacto. Adela ya formó parte de la junta directiva anteriormente y estamos encantados de recuperarla para este cargo esencial. Es preocupante que el propio Gobierno de España se respalde en el brazo político de quienes asesinaron a personas por el simple hecho de disentir políticamente.
SF: También habéis mencionado el refuerzo de la estructura territorial. Además de Lérida y Gerona, ¿habrá cambios en las universidades de Barcelona?
HE: En la Pompeu Fabra (UPF), la Universidad de Barcelona (UB) y la Autónoma (UAB) ya tenemos una estructura consolidada. Vamos renovando equipos y coordinadores, y confío plenamente en su labor. También queremos retomar con fuerza la presencia en la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona. Es vital que se visualice una alternativa estudiantil en toda
SF: Habéis pasado semanas intensas. Recientemente, el historiador Marcelo Gullo presentó su libro sobre la batalla de Lepanto en la Facultad de Derecho. Un acto puramente histórico, sin relación directa con la política actual de Cataluña, y sin embargo, medio centenar de radicales separatistas intentaron reventarlo, desfilando por la facultad de Derecho de la UB con pancartas. Conseguisteis evitar que entraran en el aula, pero fue un infierno hasta que intervinieron los Mossos. Ante este panorama, ¿cómo vais a seguir luchando para que los rectorados garanticen que cualquier entidad, patriota o no, pueda expresarse sin temor a la violencia?
Hugo Escarpa (HE): Lo que debemos tener muy claro, especialmente en un colectivo como el nuestro, es que si te cancelan un acto, si te silencian o vulneran tus derechos —algo que no ocurre con otras asociaciones—, lo que no puedes hacer es quedarte callado. La respuesta es plantarse en la universidad, luchar y denunciar por todos los medios: redes sociales, canales políticos en el Parlament de Cataluña o en el Congreso y, sobre todo, acudir a los tribunales.
Es fundamental ir a la justicia para que la universidad no se salga con la suya. Ya lo hemos logrado en varias ocasiones; la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha sido condenada repetidamente por vulnerar derechos fundamentales de S’ha Acabat!. La UAB es de las primeras universidades públicas de Europa condenadas por este motivo. Si nos siguen cancelando actos o negando carpas, volveremos a los tribunales y estamos seguros de que nos volverán a dar la razón. No nos quedaremos de brazos cruzados ante el separatismo ni ante los rectorados que permiten estas situaciones.
SF: Es impactante recordarlo. Hace años, en un homenaje a El Quijote organizado por Sociedad Civil Catalana con expertos literarios, ocurrió lo mismo. En el caso de Marcelo Gullo, al menos el decano permitió la entrada de la policía y se pudo hacer el acto, pero en la Autónoma ha habido situaciones delirantes, como cuando intentó dar una conferencia Vítor Quiles. Tras no dejaros un aula, decidisteis dar la charla en la calle, porque España es un país libre, y ni así os dejaron tranquilos. Aparecieron cientos de radicales para agrediros. El cordón policial funcionó relativamente bien, pero lo que se vio por primera vez en la Autónoma fue a 200 jóvenes constitucionalistas con banderas nacionales plantando cara a los 500 o 600 radicales. Fue un éxito de S’ha Acabat!: demostrar que hay gente que dice «no», que no se arruga. El historial es largo: actos sobre la libertad de prensa, sobre feminismo, sobre política internacional… Da igual de qué habléis, incluso si fuera de las flores del campo o de gastronomía, intentan reventaros el acto. ¿Qué tiene la «marca» S’ha Acabat! que los pone tan nerviosos?
HE: Nosotros tenemos una cosa muy clara: no puede haber una falsa normalidad en la universidad mientras se silencie a una parte de los alumnos. Nuestra mera presencia rompe su discurso hegemónico y por eso reaccionan con violencia. Pero como te digo, no vamos a dar un paso atrás. Tenemos una cosa muy clara: no puede haber normalidad en la universidad mientras sea necesaria la presencia de la policía para garantizar nuestra seguridad. Aunque hoy no se viva la misma violencia extrema que en 2018 o 2019, durante el auge del procés con las calles ardiendo y contenedores quemados, la situación en las facultades no ha cambiado realmente. El objetivo de S’ha Acabat! no es tener que salir escoltados para realizar un acto; nuestra meta es poder expresarnos en completa libertad, como cualquier otra asociación, y que la universidad vuelva a ser el templo de la palabra.
Quizás lo que tanto les perturba de nosotros es que fuimos pioneros. En 2018, un grupo de jóvenes decidió abandonar el anonimato y denunciar públicamente cómo el independentismo había colonizado las universidades. Por aquel entonces, llevar una bandera de España en la muñeca era motivo de señalamiento y vacío social. Ese legado es el que mantenemos vivo hoy. Somos jóvenes sin complejos, que no dependemos de partidos políticos ni recibimos financiación pública; con nuestros propios medios seguiremos dando la batalla.

SF: Habéis seguido una línea muy valiente. Hace unos meses os presentasteis a las elecciones al Claustro de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y lograsteis una representación magnífica. Es una forma de tener voz directa ante el rectorado, aunque os sigan ignorando. ¿Vais a continuar por esa vía institucional?
HE: Sin duda. Nuestra intención es estar presentes en todo lugar donde podamos ser beneficiosos para los estudiantes. Si los alumnos consideran que S’ha Acabat! debe estar en el Claustro, en el Consejo de Estudiantes o en cualquier órgano de representación, allí estaremos. Nos presentaremos a las próximas elecciones en la UPF y en el resto de universidades donde los jóvenes lo crean conveniente.
SF: Además de la consolidación territorial en Lérida y Gerona, y vuestra labor de memoria histórica, ¿qué otros proyectos tenéis a corto plazo?
HE: Tenemos una agenda muy intensa. Participaremos en la feria de asociaciones de la UPF y tenemos previsto instalar una carpa y realizar un acto en la Autónoma en marzo; si intentan cancelarlo, iremos igualmente para hacernos ver.
Además, a principios de febrero, realizaremos un acto en la Pompeu Fabra con otra asociación nacional que está haciendo una labor documental muy necesaria. Ya colaboramos con ellos en Madrid y ahora los traemos aquí. Seguiremos con más actividades en marzo y abril porque la actividad en S’ha Acabat! no cesa. Por mucho que intenten silenciarnos, no lo van a conseguir.
SF: Hugo, muchísimas gracias y mucha suerte. Es fundamental apoyar vuestra labor, ya que en las universidades es donde se forman los cuadros del mañana y es vital que se respete la unidad nacional y la pluralidad de ideologías. Invito a todos a visitar vuestra web, colaborar económicamente si pueden o simplemente difundir vuestras noticias en redes sociales.
HE: Muchas gracias a ti, Sergio, y a todos los que confían en que este proyecto siga siendo un referente para los jóvenes en Cataluña.
necesita tu apoyo económico para defender la españolidad de Cataluña y la igualdad de todos los españoles ante la ley.



















